Denuncian un operativo “intempestivo y violento”
Los menores fueron separados de las familias que los habían alojado de forma transitoria. Cuestionan la falta de una “transición progresiva” y pocas explicaciones.

Tres niños fueron retirados de sus hogares de tránsito en Venado Tuerto. Las familias, que forman parte del Programa Acogimiento Familiar, denuncian un operativo “intempestivo, violento e injustificado” por parte del área de Niñez provincial. Según relataron, las familias fueron convocadas a una reunión donde fueron informadas que los menores, de entre 1 y 4 años, serían trasladados en ese mismo momento. Cuestionan la falta una “transición progresiva” acorde con las necesidades de cada menor y el impacto emocional en los chicos. “Nosotros le dimos hogar a un niño que había sido abandonado. Nuestro deseo es que él pueda entender que uno no lo está abandonando nuevamente y que eso no le vuelva a ocurrir”, explicó Rosana, integrante de una de las familias de tránsito. “Las acciones legales ante la Justicia ya fueron presentadas”, informaron las familias.
El hecho ocurrió el pasado jueves en la localidad de Venado Tuerto. Por medio de un comunicado, un grupo de familias salió a denunciar que tres niños habían sido separados de sus hogares de tránsito, donde venían construyendo “un vínculo de seguridad”. Se trata de tres familias que forman parte del Programa Acogimiento Familiar –conocido anteriormente como “Familias Solidarias”– inscriptas para brindar alojamiento a niñas, niños y adolescentes que se encuentren bajo una medida de protección excepcional, y así evitar la institucionalización.
El cuestionamiento de las familias pasa por las formas en que se concretó la medida, en lo que describen como un operativo “intempestivo, violento e injustificado”. Según relataron, habían sido convocadas a una reunión por la Delegación Regional dependiente de la Dirección Provincial de Promoción y Protección de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia de Santa Fe, a cargo de Daniela Bravo. En el lugar se les comunicó que los niños serían trasladados, sin haber recibido previamente información suficiente sobre el destino de los menores ni haber desarrollado “una transición progresiva” acorde con las necesidades de cada niño.
La situación se produjo con tres niños de entre 1 y 4 años de edad, que habían sido acogidos por tres familias. Pero aseguran que el operativo “quedó incompleto”. Según explicaron, una cuarta familia fue advertida sobre el procedimiento y decidió asistir a la reunión sin llevar al menor a su cargo. “No se puede volver a abandonar a un niño en nombre de su protección”, expresaron en el comunicado. “¿Cómo puede protegerse a un niño mediante una medida que, por la manera en que se ejecuta, puede hacerle sentir nuevamente que está siendo abandonado?”, completaron.
Desde el gobierno provincial no hubo una comunicación formal sobre el asunto. Según pudo saber Rosario/12, la situación definitiva de los niños habría sido resuelta por la Justicia como parte de un proceso de adopción definitiva, finalizando el acompañamiento de tránsito y “siempre priorizando el bienestar de los menores”. No obstante, las familias cuestionan la falta de información brindada en torno al asunto.
Familias
“El miércoles pasado, a las dos de la tarde, me llaman desde Delegación de Familia de Niñez de Venado Tuerto para una entrevista con una representante de Niñez que no me conocía y que no conocía al niño. Primero iba a ser en mi casa y después cambiaron de lugar. Las visitas que tuvimos siempre fueron para conocer al chico, para ver cómo está o cómo se comporta. Acá lo primero que me dijeron es que se lo tenían que llevar”, explicó Rosana, en diálogo con Rosario/12.
“Le preguntamos si habíamos hecho algo mal y por qué se lo llevaban así. Nos dijeron que esto se tendría que haber trabajado hace un año y que el niño tenía que ser retirado del hogar ya”, completó.
El 30 de agosto se iban a cumplir dos años que la familia de Rosana había recibido al menor, como parte del programa de acogida. No es la primera vez que su familia es hogar de tránsito para un menor: “En ningún momento nosotros quisimos adoptarlo. Nuestra función es que él tenga su propia familia, es por lo que luchamos y por lo que nos inscribimos al programa. Nosotros tuvimos una bebé recién nacida durante seis meses que ya tiene su familia adoptiva. Pero las cosas se hicieron diferente. Hubo una vinculación, conocimos a la familia, la llevaron paulatinamente hasta tuvo su adopción”.
“Son dos años que el menor estuvo con nosotros. Le dimos amor y los cuidados que él necesitó. Creemos que nos merecemos una mejor explicación de por qué se tomó esa decisión y dónde o cómo se encuentra”, expresó y agregó: “Nosotros le dimos hogar a un niño que había sido abandonado. Nuestro deseo es que él pueda entender que uno no lo está abandonando nuevamente y que eso no le vuelva a ocurrir”.
El comunicado de las familias reclama respuestas a Daniela León, secretaria de los Derechos de Niñez, Adolescencia y Familia de Santa Fe; y a Melania Heinzen, directora provincial de Promoción de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia, a cargo de las delegaciones regionales del interior de la provincia.
También adelantaron que realizarán “las presentaciones pertinentes ante la Justicia para que se investigue lo sucedido y se determinen las responsabilidades que correspondan”. Y advierten que la discusión excede los traslados, si no que apunta a “cómo se ejerce el poder del Estado cuando del otro lado hay un niño vulnerable”.
