El presidente Macri se vio forzado a pedir la renegociación de los vencimientos de deuda.
Ante el panorama desolador que dejaron las dos primeras jornadas de la semana, con una devaluación que ya acumula un 25% desde las elecciones del 11 de agosto, empresas que en sus cotizaciones bursátiles perdieron más del 30% de su valor en el mismo períodos y títulos públicos a precio de default; Macri llamó a su ministro para comunicarle que aceptaba su propuesta. Y que le diera forma. No sin antes pedir garantías que todo este sacrificio en su cascoteado currículum presidencial se toma por un bien superior: llegar a las elecciones de octubre con un dólar controlado.
Por Carlos Burgueño
