Este miércoles comienzan a regir las nuevas reformas en la ley de alquileres, que mantienen los contratos por tres años, aunque con actualizaciones semestrales que se calcularán con un nuevo índice. Para Ariel D’Orazio, coordinador del Consejo Asesor de Vivienda en la Oficina del Consumidor, la normativa presenta “muchos cambios interesantes” para los inquilinos. En tanto, desde el Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario (Cocir) entienden que el nuevo marco legal ayuda a reducir la incertidumbre y mantienen la esperanza de que dinamice el mercado haciendo crecer la oferta. “En Rosario tenemos 486 inmuebles en alquiler, mientras que necesitaríamos no menos de 5.000”, reveló a Rosario/12 Gabriela Ortiz De Urbina, presidenta de la institución.

El pasado 11 de octubre, la Cámara de Diputados aprobó una serie de modificaciones a la ley de alquileres con el objetivo de incrementar la oferta incentivando a los propietarios, y al mismo tiempo resguardar la situación de los inquilinos en un contexto económico complejo. Finalmente, este martes el gobierno nacional promulgó la normativa en el Boletín Oficial y todos los contratos de alquiler que se hagan a partir de este miércoles, estarán regulados por el nuevo marco legal.

La reforma mantiene el contrato por tres años, pero con actualizaciones semestrales. Este era uno de los principales pedidos del sector inmobiliario, argumentando que la inflación, cada vez más acelerada, dejaba los contratos desactualizados rápidamente. Finalmente, los inquilinos tendrán dos aumentos al año, en lugar de uno, cómo se venía haciendo hasta hoy.

Pero además, los incrementos se realizarán tomando en cuenta el coeficiente Casa Propia, que sale de la menor variación que surja al comparar el promedio del 0,9 de la variación del Coeficiente de Variación Salarial (CVS), publicado por el INDEC, y la variación del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), que publica el Banco Central de la República Argentina. Para D’Orazio, la nueva fórmula hace que “prácticamente sea una actualización hecha en base a la variación salarial”.

“Hasta hoy la actualización se hacía contemplando la Remuneración imponible promedio de los trabajadores estables (RIPTE) y el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Entonces era un índice que si bien quedaba por debajo de la inflación, estaba muy por encima de los salarios. El nuevo índice tiene una composición que lo hace más cercano a las posibilidades salariales de los inquilinos”, explicó el dirigente en declaraciones a Rosario/12.

La ley también prohíbe la publicidad de inmuebles en dólares y cualquier otra moneda que no sea la nacional, una práctica que se había vuelto común dentro del mercado inmobiliario en el último tiempo. A su vez, la nueva normativa elimina parte del artículo 1198, que permitía a los propietarios poder firmar contratos por debajo del plazo mínimo legal. “Esto es beneficioso porque, a pesar de que la potestad la tenía el inquilino, muchas inmobiliarias se aprovechaban de este párrafo para violentar el derecho a exigir un plazo mínimo legal de parte de los inquilinos”, detalló D’Orazio.

“En líneas generales nos parece una reforma positiva en el marco de retrocesos. La media sanción que había sacado la Cámara de Diputados era salvaje para los inquilinos, con contratos de dos años y aumentos cada cuatro meses. Y con un índice indeterminado y a pactar entre las partes, como si hubiera posibilidades de negociar en un contrato de locación”, señaló el dirigente, y agregó: “Nos parece que tiene muchos avances y que hay que darle tiempo a la ley para ver qué cuestiones se pueden mejorar, pensando siempre en la calidad de vida y la habitabilidad de los inquilinos”.

Por su parte, desde el Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario no se animaron a aventurar si la ley tendrá efectos positivos en el problema de fondo: la escasez de viviendas en alquiler. “Lo que hoy necesitamos es que muchos de los inmuebles que están a la venta se vuelquen al mercado locativo. Ese es el problema de fondo, que no hay inmuebles para alquilar”, expresó a este medio la presidenta del organismo, Gabriela Ortiz De Urbina.

Según detalló, esa falta se observa muy fácilmente en “Propia”, el buscador de propiedades que tiene el Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario. “Hoy tenemos 486 inmuebles en alquiler, mientras que necesitaríamos no menos de 5.000. Es un 10% de los inmuebles que necesitamos”, señaló la titular de Cocir y agregó: “Las inmobiliarias tenemos listas de gente que está buscando dónde alquilar. No se necesita ni siquiera hacer una publicación, hoy casi no hay carteles de alquiler en todo Rosario”.

No obstante, desde el Cocir ven como positivos algunos aspectos de la reforma, como la modificación de las actualizaciones y algunos incentivos impositivos que, entienden, pueden favorecer a que algunos propietarios pongan viviendas que hoy tienen para la venta, en alquiler. Asimismo, estiman que la sanción definitiva de una ley aportará más certezas al mercado inmobiliario.

 

“Con esta coyuntura de país es difícil saber cómo funcionará la nueva normativa. Pero queremos ver una esperanza de que esto ayude un poco. Por lo pronto, tener un marco legal fijo ayuda a no estar más con esta incertidumbre. Hoy tenemos esta ley y es esto lo que tenemos que acatar; de acá en adelante se verá. Pero saber que ya tenemos una ley promulgada nos da un poco de tranquilidad”, evaluó.