Débora relató que fue violada por un joven en Bariloche cuando tenía 17 años. Hoy pudo contarlo públicamente. “No quise seguir más con mi vida, no tenía fuerzas, estuve con tratamiento psiquiátrico”, relató en De 12 a 14 (El Tres).
Una joven oriunda de Arequito hizo público este martes que fue abusada en el viaje de estudios a Bariloche. El hecho ocurrió 7 años atrás, pero explicó que recién ahora se sintió preparada para contarlo y además denunciarlo en la justicia.
Débora contó que estaba en Bariloche de viaje de egresados y que una de las noches que fueron a un boliche se le acercó un joven, al que no conocía pero que formaba parte de la misma delegación, ofreciéndole acompañarla hasta el hotel. Describió que se había caído varias veces en el camino porque estaba ebria.
Luego, ya en el alojamiento, esta persona la llevó engañada a su pieza. “En el ascensor subimos y empecé a tener flashes y cuando entramos a la habitación no era la mía, era la de él. Lo primero que hice fue vomitar en un cesto de basura, lo último que me acuerdo es sentarme en la cama y decir no puedo más. Ahí me desmayé y me desperté a las 8 en mi cama, sin bombacha y con el vestido puesto”.
En ese momento de confusión, relató que una de sus amigas le trató de explicar lo que había pasado, aunque ellas no sabían que había sido sin su consentimiento.
La joven de 24 años siguió contando que más tarde, aproximadamente una hora después de haberse despertado, los llevaron a una excursión al Cerro Catedral, donde una amiga de ella se encontró con el denunciado y le preguntó por lo sucedido en el hotel. “Él le dijo que habíamos tenido relaciones, pero yo estaba totalmente desmayada”, afirmó quebrada y visiblemente afectada por recordar lo vivido.
“Me descompuse y me bajó la presión, un coordinador me llevó al hospital y me inyectaron suero. Me dijeron que tuve un coma alcohólico”, agregó la chica de Arequito, una localidad ubicada 80 kilómetros al oeste de Rosario.
En ese momento no pudo contar lo que le había pasado. Hoy explicó que trató de “naturalizarlo” porque sus padres habían hecho un gran esfuerzo para pagar el costoso viaje y que intentó disfrutar lo que quedaba, pero que se quería “volver y no estar más” allá.
“Me partía el alma mirarlos a la cara y decirles que me había pasado eso, traté de no hablar del tema. Un año después me crucé a un amigo del chico y me dijo que tenía imágenes íntimas mías”, agregó.
El pasado domingo compartió la historia por primera vez fuera de su círculo íntimo y familiar a través de un un posteo en Instagram, en el que manifestaba sentirse con las fuerzas suficientes para hacerlo y que también lo hacía para “luchar” por todas las mujeres y para que ninguna situación de abuso vuelva a ocurrir. Todo el apoyo recibido la ayudó a hablar del tema en los medios.
En el móvil con De 12 a 14 (El Tres), Débora expresó que 4 años después del hecho les pudo contar a sus amigas lo que le había sucedido: “Estuve 7 años con tratamiento psiquiátrico, recién a mis papás se los pude contar el año pasado. No quise seguir con mi vida, no tenía más fuerzas, les tuve que contar para que entiendan la profundidad del tema”.
Las secuelas de aquel episodio de abuso en Bariloche aún permanecen: “Tengo depresion, ansiedad social que me costó año en la facultad, parálisis del sueño, ataques de pánico, me da vergüenza decirlo, me hice un par de veces pis en la cama, me levantaba con miedo a levantarme sin bombacha”.

