La venganza de «Jamoncito»: Kicillof perdió casi 11 puntos de coparticipación y 3,5 billones de pesos en 2024
¿Quién necesita recursos, obras o educación cuando se tiene el “genio” de Javier Milei al mando? Mientras los bonaerenses se ahogan en la falta de fondos, el Gobierno nacional se sigue jactando de su éxito en el ajuste.
En 2024, la provincia de Buenos Aires perdió casi 11 puntos de coparticipación y un “modesto” total de 3,5 billones de pesos. La lógica detrás de este brutal recorte es tan simple como eficaz: eliminar todo lo que se pueda, especialmente si afecta a las provincias más vulnerables.
Pablo López, el ministro de Economía provincial, no tuvo más remedio que explicar la magnitud del desastre: “La caída en la coparticipación fue inédita: ¡un 10,9 por ciento! Y el recorte en las transferencias obligatorias llegó al colosal 81,7 por ciento”.
Los números no son meras cifras, son el reflejo de la “estrategia” de Milei de dejar a Buenos Aires sin aliento, casi como si el Ejecutivo estuviera jugando al “quien ahoga más rápido”.
Y como si no fuera suficiente, los 3,5 billones de pesos perdidos se suman a la paralización de casi 900 obras.
Claro, ¿quién necesita infraestructura cuando se puede tener más recortes? La provincia está viendo su futuro desmoronarse, pero al menos el ajuste sigue avanzando a paso firme.
Lo mejor de todo es que, según López, el ajuste no está dirigido a un gobernador o un partido, sino a los 17 millones de bonaerenses.
Un gesto realmente altruista. Las pérdidas equivalen a ocho meses de salarios docentes, más de 4 años del Servicio Alimentario Escolar (SAE), y un sinfín de proyectos de infraestructura que, como es lógico, nadie necesita.
Total, ¿quién se preocupa por la educación, la salud o la seguridad cuando se tiene un Gobierno que sabe cómo hacer ajustes tan efectivos?
