na gran cena solidaria .

La nueva orden de desalojo de la jueza Hualde es en favor de la demanda inciada por  Mercoteles S.A., propiedad de la familia Iurkovich, que construyó el edificio con un crédito impago a la ex Banade, dados por la dictadura cívico-militar para ampliar la oferta hotelera del Mundial 78.

La deuda sin cancelar con el Estado, que cuenta con sentencia favorable, a más de 40 años, es la razón central por la que los trabajadores piden que se expropie el edificio en favor de las arcas nacionales. La expropiación fue votada por el Congreso nacional en 2016, pero el presidente Mauricio Macri decidió vetarla.

La orden emitida por la jueza Hualde, sin embargo, reconoce la propiedad a la familia Iurcovich y ordena que indemice con 15 de millones de pesos a la cooperativa y asegura la continuidad laboral de 50 de los trabajadores.

Esas condiciones son rechazadas por la cooperativa ya que significarían el despido de la mitada del personal actual de la cooperativa y una indeminización por debajo de la inversión que los trabajadores realizaron en los útlimos 17 años para mantener el hotel en actividad.