El proyecto establece llevar el número de jueces de la Corte de 5 a 15 miembros con un representante por cada una de las provincias.
El Frente de Todos convocó a una sesión en el Senado para ampliar la Corte Suprema. La idea de modificar el número de integrantes del máximo tribunal cuenta con el aval del oficialismo y de sus aliados, pero desde JxC adelantaron tiempo atrás su rechazo a la reforma por considerarla inoportuna. Según supo El Destape, sus diputados no darían quórum. El proyecto establece llevar el número de jueces de la Corte de 5 a 15 miembros con un representante por cada una de las provincias.
El proyecto consta de sólo cuatro artículos: el primero de ellos establece que los integrantes de la Corte serán 15. La iniciativa también establece que el Senado deberá darle acuerdo a otros 21 miembros propuestos por el Poder Ejecutivo, tal como lo establece la Constitución Nacional, respetando la designación de los actuales cuatro miembros: Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz.
En julio, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que se espera que presida la sesión del jueves, criticó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación y afirmó que hay «un Poder Judicial devenido en partido político, protector del macrismo y perseguidor de las fuerzas políticas que se le oponen», lo que coloca «a los ciudadanos y ciudadanas en situación de libertad condicional».
En un video que subió a sus redes sociales, la expresidenta consideró que la Argentina pasó de tener una «Corte ejemplar», en 2003, con el arribo a la presidencia de Néstor Kirchner, a lo que denominó la «decadencia» del máximo tribunal conducido por cuatro miembros, cuyo funcionamiento hace «muy difícil mejorar las condiciones de vida» de los argentinos.
En el video de casi 15 minutos, que alterna, entre otras, imágenes de los integrantes de la Corte y de titulares de diarios anticipando fallos en su contra, la vicepresidenta y titular del Senado criticó además «el modo de funcionamiento del Poder Judicial, en donde las condiciones de igualdad ante la ley son letra muerta de la Constitución».
«Nada puede funcionar en un país si carece de un Poder Judicial que tenga legitimidad», sostuvo, y enfatizó que «todos los partidos políticos de la Argentina, de izquierda a derecha, pasando por el centro, tienen un imperativo categórico y republicano: el de construir como hizo Néstor Kirchner en 2003, con apenas el 22% de los votos, y en el marco de una crisis institucional sin precedentes en la historia contemporánea, una Corte de la que todos y todas podamos volver a sentir orgullo». Justificó su demanda en que hay «un Poder Judicial devenido en partido político, protector del macrismo y perseguidor de las fuerzas políticas que se le oponen que coloca a los ciudadanos y ciudadanas en situación de libertad condicional».
