Política Nacional

El Gobierno niega información sobre la seguridad informática de las elecciones

El Gobierno se niega a brindar información sobre la seguridad de los sistemas informáticos que se utilizaron y se utilizarán durante las elecciones.

 

Fue ante un pedido de acceso a la información pública que realizó El Destape, donde requirió los resultados de las auditorías que, de haberse realizado, deberían mostrar si los servicios que provee la empresa Smartmatic de transmisión y recuento de los votos son seguros.

La respuesta del Gobierno para negar la información dice: “Los lineamientos y buenas prácticas globales de seguridad informática, los informes de ‘pentesting’, también conocidos como hackeo ético, tienen carácter de alta confidencialidad debido a que consisten en un estudio detallado de las potenciales vulnerabilidades que todos los softwares podrían tener”.

El Destape consultó a Ivan Arce, uno de los más prestigiosos especialistas en seguridad informática del país, que se dedica hace 20 años a realizar este tipo de tests y que a mediados de los 90 fundó Core, empresa reconocida a nivel mundial justamente para realizarlos. Su postura frente a la respuesta que da el Gobierno es clara: “Es erróneo escudarse en supuestos ‘lineamientos y buenas prácticas globales’ de seguridad informática para no publicar el informe de la prueba de intrusión (‘penetration testing’ o el tristemente célebre término ‘hacking ético’ cuyo uso denota un sesgo de moralina que atrasa un par de décadas) al sistema de transmisión de telegramas y escrutinio provisorio. Es erróneo porque no existen tales lineamientos y quien responde al pedido no cita fuente ni da referencia alguna sobre de dónde sale esa afirmación”.

Arce explica que “la práctica de no publicar los resultados de una auditoria es frecuente entre las empresas que intentan ocultar indicios o evidencia de falta de madurez en su manejo de las cuestiones de la seguridad informática pero de ninguna manera es una ‘buena práctica’. En el caso particular de un sistema de escrutinio, contratado con fondos públicos, cuya auditoría también fue contratada con fondos públicos, y en el que potenciales problemas pueden tener impacto directo sobre el bienestar de toda la población es especialmente sensible y excede los parámetros de funcionamiento de las empresas. Es particularmente importante, y yo supondría que es un derecho, saber qué se auditó, cuándo, cuáles fueron los resultados de la auditoría y si los defectos o debilidades encontradas fueron corregidas y esas correcciones verificadas como adecuadas. Escudarse en supuestas ‘buenas prácticas’ que no están explicitadas en ningún lado es simplemente una excusa”.

“Estas buenas prácticas recomiendan enfáticamente que esta información sea resguardada, jamás publicada ni difundida”, alegaron desde el Gobierno. Arce, que lleva 20 años de práctica en este tema, que fue editor de la revista IEEE Security & Privacy y que es miembro fundador del Centro para Diseño Seguro software de IEEE, asegura: “En toda mi carrera profesional no encontré ninguna referencia a ‘buenas prácticas’ que recomienden ‘enfáticamente’ ocultar la información de una auditoría de seguridad”.

 

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