Mauricio Macri podó los presupuestos del Ministerio de Educación y de la Secretaría de Ciencia para entregarle los fondos a las fuerzas represivas.
Tras oficializar la rebaja en la importancia que le brinda a Ciencia, que la degradó de Ministerio a Secretaría, el Gobierno le recortó su presupuesto. Lejos de construir 3.000 jardines de infantes, también le quitó dinero a la educación y a la Comisión de la Niñez. A cambio, amplió los fondos de las Fuerzas Armadas, a cargo de Oscar Aguad, y las de seguridad, que maneja Patricia Bullrich. En total, la Casa Rosada amplió el presupuesto en $ 42.000 millones.
En la decisión administrativa 1605/2018, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, desfinanciaron las carteras que no priorizan y abultaron las encargadas de la represión. El mayor recorte que se desprende de las 169 planillas anexas en el decreto se vincula a la educación, que dejó de contar con $ 1.666 millones.
