La  escultura contra las armas en la entrada de la ONU sirve para socavar el papel fundamental de las armas en garantizar la seguridad, las libertades y la paz. Ignoran el uso defensivo de las armas de fuego”, dijo el hijo del presidente, para quien el crimen de Lennon “es el telón de fondo para silenciar a la defensa propia que se atreve a hablar”, dado que “¿quién podría estar en contra de esta escultura, especialmente en tiempos de corrección política?” Incluso se pregunta: “¿Qué hubiera pasado si John Lennon hubiera estado armado?”, como si el beatle, activista por la paz, se hubiera podido defender de un ataque por la espalda.

Bolsonaro hijo fue más allá y se preguntó: “¿Qué hay de poner en la entrada de la ONU los rifles utilizados por los padres fundadores que aseguraron, y garantizaron, la libertad de Estados Unidos que la convirtió en una tierra tan próspera que siglos después aún atrae a la gente a vivir en este país multicultural?” Y aprovechó la oportunidad para referirse a uno de los caballitos de batalla de su padre: Venezuela.

“(Son) las mismas armas que el pueblo venezolano afirma que puede usar para liberarse de las garras de un narcodictador pero que no tienen, porque en 2012 una ley los desarmó, a pesar de que su Constitución lo garantiza en su artículo 350.  Sería una forma democrática de respetar las opiniones divergentes de los que están en contra de la tenencia de armas. A menos que pongan las manos del asesino de John Lennon en la entrada de la ONU, porque el arma no se disparó sola”, concluye Bolsonaro Jr.