Vecinos del Barrio Carlos Gardel escracharon a la Ministra, que solo atinó a sonreir y a dejarlos sin respuestas.
Patricia Bullrich no pasó un buen momento en su visita de ayer al Barrio Carlos Gardel, en las inmediaciones de El Palomar, cuando un grupo de vecinos la encaró y le preguntó sobre algunas víctimas emblemáticas de fuerzas de seguridad durante su gestión. La ministra de Seguridad no atinó a dar respuesta y se mantuvo sonriendo mientras le reclamaban por promover el gatillo fácil.

