Por la fuga de capitales y el objetivo de mantener al dólar estable de cara a las PASO, el Gobierno ya dilapidó la mitad del último desembolso del FMI en apenas dos semanas. La sangría de divisas supera los U$S 2.000 millones en ese lapso.
Según los datos del Banco Central (BCRA), lo perdido del último desembolso (U$S 5.382 millones) trepa al 47,2%. La cifra exacta de esta pérdida fue de U$S 2.337 millones, si se toma el monto de reservas de hace 16 días hábiles.
Del total, U$S 1.665 millones se esfumaron en la última semana, durante la previa de las PASO. La sostenida demanda de divisas para la fuga explica alrededor del 75% de la pérdida.
Aún no se conoce el informe de julio, pero en junio la fuga tuvo un mes relativamente típico y totalizó US$2.759 millones netos. Diariamente, el Tesoro vende U$S 60 millones. En 16 días hábiles eso genera un total de US$960 millones que los bancos compran a buen precio y luego ofrecen a los ahorristas que deciden irse a la moneda estadounidense.
