Santa Fe está en un podio que nadie quiere

Con 27 hechos cometidos en la provincia en lo que va del año, Santa Fe se ubica entre las provincias con tasas más altas de femicidios en el país. Así lo indica el informe de julio de Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá) que, en total relevó 153 casos en todo el territorio nacional, desde el 1 de enero. En ese contexto, cuestionaron la faltante de recursos para abordar la violencia machista e hicieron un “llamado urgente” a la Emergencia Nacional en violencia de género.
“Persisten los femicidios y faltan denuncias”, alertaron desde la organización feminista que cada mes publica un informe sobre el resultado de los datos relevados en materia de violencia machista. La expresión se sostiene en el dato de que “sólo el 9% de las víctimas había denunciado a su agresor”.
El registro da cuenta que en Argentina, entre el 1 de enero y el 30 de julio relevaron 153 femicidios (112 directos, 13 vinculados, 5 trans/travesticidios, 14 en contexto de narcotráfico, 9 suicidios femicidas), es decir, un femicidio cada 33 horas. Al tiempo que 109 infancias y adolescencias quedaron sin madre.
En Santa Fe, los datos preocupan al dar cuenta de 27 femicidios desde que comenzó el año. El último se registró el 19 de julio pasado, en Rosario, cuando fue asesinada Lara Valentina, de 19 años. Según los registros, en todos los meses de 2026 hubo casos.
Con esas cifras, la provincia está tercera entre las que encabezan las tasas más altas de femicidios del país, con el 1,3 por cada 100 mil mujeres, “superando la media nacional de 0,6”, expresa el informe de Mumalá que ubica primero a Santiago del Estero (1,7), seguido por las provincias de Catamarca (1,4), Santa Fe y San Luis (1,1).
El dato suma preocupación si se tiene en cuenta que el séptimo mes de 2025 registró 19 femicidios en la provincia, y este año ya suman 27, entre los cuales hubo 18 femicidios directos; 4 casos, vinculados; y 5 femicidios en contexto de narcotráfico y criminalidad organizada. Al mismo tiempo, en estos siete meses se contabilizaron 57 intentos de femicidio. En julio del año pasado eran 37.
Según indica el informe, “el hogar es el lugar más inseguro: el 67% de los femicidios se cometieron en la vivienda de la víctima o en la compartida con el agresor”. Además, señala que “el 60% de los agresores fueron parejas, exparejas o familiares” de las víctimas.
La organización feminista planteó que “en un contexto donde aliadas/os del gobierno nacional pretenden debatir y aprobar iniciativas legislativas infundadas, de protección y apoyo a varones agresores de mujeres, niñas y adolescentes, reiteramos que falta protección estatal eficaz”. Y agregó: “La Justicia, las fuerzas de seguridad, los dispositivos y herramientas que ordena la ley nacional 26.485, por mala acción u omisión no protegieron a ese bajo 9% de las víctimas que habían denunciado previamente a su agresor, el 75% de ellas ya contaba con una orden de restricción o perimetral”.
Al hablar del abordaje de la problemática de la violencia por motivos de género a nivel nacional, el informe sostiene que “no se trata de falsas denuncias” y aseguran que “faltan denuncias y recursos para abordar la violencia machista”.
En esa línea plantearon que “faltan denuncias como consecuencia de la ausencia de políticas de difusión, sensibilización, prevención y asistencia”.
Y sostuvieron: “Frente a la vulnerabilidad extrema y el desamparo institucional, las Mumalá exigimos al Gobierno Nacional la urgente declaración de Emergencia en Violencias de Género, siendo fundamental para restituir de manera prioritaria los recursos humanos y económicos indispensables para garantizar una atención integral y eficaz a las mujeres y al colectivo LGTBIQ+”.
