En ese mismo sentido, señaló que los contactos con los directivos se hacen a nivel nacional, «porque aquí lo que hay son encargados o gerentes de locales que no tienen ningún tipo de información». «A los trabajadores se les está debiendo dos meses, marzo y abril y bonos que se adeudan de la gestión del grupo empresario anterior, antes de la venta que se realizó el año pasado».

Gómez apuntó además, que está muy claro que «no se trata de un problema de ventas, los mismos trabajadores expresan que la firma ha trabajado y vendido con normalidad». «Por eso nosotros, como gremio, denunciamos un lock out patronal. Esta es una decisión de la empresa».

Por su parte, Cristian, uno de los trabajadores que hoy se topó, nuevamente, con las persianas bajas, relató con angustia que se presentaron a trabajar y se encontraron con esto. «Nadie nos ha notificado de nada. Ni han dicho nada sobre las deudas que tienen con los empleados, bonos de hace tres mese atrás, sueldos de los últimos dos meses… y también hay chicos que están suspendidos y no les depositaron nada. Estamos en una incertidumbre total. Hay gente que ni siquiera tiene para el transporte y vino hasta acá para encontrarse con esto», se lamentó.