«Una década atrás sólo tenía a su nombre un ciclomotor y una moto de baja cilindrada, y estaba inscripto como monotributista en la categoría más baja. De pronto se irguió como empresario, socio de una empresa cuyos accionistas eran las hijas y la ex esposa de Luis Alberto Paz, cuyo hijo, el «Fantasma» Martín Paz, fue asesinado en 2012, en Rosario. Paz atribuyó el homicidio de su hijo a la banda Los Monos, y desde entonces la ciudad hirvió de asesinatos. El propio Paz se encuentra preso en una cárcel del sur del país, acusado de liberar una empresa narcocriminal, cuyo centro de operaciones se estableció en Santa Fe en busca de tranquilidad, cuando en Rosario la guerra narco fue declarada.