El clima social se agita y así lo reflejan las diversas movilizaciones y actividades de protesta que tendrán lugar esta semana en Rosario y la región. Los docentes universitarios nucleados en Coad pusieron en marcha este lunes un nuevo paro por 48 horas, en el marco de una medida de fuerza a nivel nacional, que busca visibilizar la crítica situación salarial del sector. En tanto, el miércoles los sindicatos Amsafé, Sadop y Siprus realizarán una marcha de antorchas hacia la sede de Gobernación, en el marco de un plan de lucha que lleva tres semanas, por la decisión del gobierno provincial de cerrar la paritaria salarial por decreto. En el sector privado también hay río revuelto: a la crítica situación en Vassalli –donde algunos trabajadores no cobran hace tres meses– y las suspensiones en Acindar, se le suma un nuevo reclamo de los trabajadores del frigorífico Euro, que denuncian despidos y causas armadas, en Villa Gobernador Gálvez.

La semana de protestas comenzó este lunes con el reclamo de los docentes universitarios. Se trata de una medida de fuerza a nivel nacional que acumula tres semanas con paros rotativos de 48 horas y, previo a eso, una semana entera con las universidades cerradas. Ayer los docentes cobraron el aumento salarial de 1,3% para junio, julio y agosto. Una serie de incremento que ya quedó atrasada con respecto a la inflación de junio (1,6%) y julio (1,9%) y prevén que para agosto el número seguirá en alza.

“Ante una situación salarial que ya no se sostiene, lo que está ejecutando el gobierno son más rebajas salariales, porque da por decreto aumentos que están por debajo de la inflación. Es una situación muy grave que se profundiza cada vez más”, explicó Federico Gayoso, secretario general de Coad, en diálogo con Rosario/12. “Lo mismo pasa con cualquier presupuesto para la universidad. Es muy difícil hacer investigación o capacitarse. Los docentes están saliendo a buscar trabajos por fuera de la universidad, porque no les alcanza. Por eso, las medidas de fuerza se multiplican y cada vez tienen mayor acatamiento”, añadió.

En ese marco, la comunidad universitaria también comienza a delinear la tercera marcha federal, que se definió en el último plenario del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), realizado en Rosario. La movilización se planteó para el caso de que el gobierno vete la ley de financiamiento universitario y se proyecta para el día en que el Congreso lo trate. En principio, sería a mediados de septiembre. “Esta ley no va a solucionar todos los problemas que tenemos, pero sería un paso adelante. Lo que pasó desde diciembre del 2023 a esta parte es realmente bestial. La brecha salarial con la inflación ya superó el 90% desde que asumió Milei”, cuestionó Gayoso.

Marcha de las antorchas

A su vez, los docentes públicos nucleados en Amsafé y los privados, del gremio Sadop, más los profesionales de la salud que integran Siprus, realizarán el miércoles por la tarde una marcha de antorchas. La actividad conjunta comenzará a las 18.30 en el Cemar, de San Luis y Moreno, y movilizará unas pocas cuadras hasta la sede de gobernación, ubicada en la plaza San Martín. La movilización forma parte del plan de lucha de tres semanas planificado por los gremios, ante la decisión del gobierno provincial de cerrar la paritaria estatal por decreto.

“La degradación del salario viene acompañada de una degradación de presupuestos, tanto en salud como educación. Las condiciones son cada vez peores así que esperamos una gran convocatoria de distintos gremios y organizaciones”, explicó Roque Jaimes, secretario general de Amsafé Rosario. “El gobierno provincial volvió a cerrar la paritaria por decreto. Nosotros reclamamos que la reabran, pero públicamente dijeron que no lo van a hacer. Es la modalidad adoptada por esta gestión, estamos en la misma situación desde agosto del año pasado”, cuestionó en diálogo con Rosario/12.

Sector privado

En distintas industrias de la región la situación también se complejiza. La semana pasada, la planta de Acindar en Villa Constitución paralizó nuevamente su producción, esta vez en el área de laminados. El esquema fue acordado con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y contempla suspensiones en donde los trabajadores perciben el 75% de su salario. En la localidad de Firmat, los trabajadores de Vasalli también se mantienen en alerta ante la falta de pagos: la empresa adeuda los sueldos desde julio, incluidos el medio aguinaldo y los aumentos paritarios.

En la última audiencia, convocada el pasado viernes por el Ministerio de Trabajo provincial, la empresa volvió ausentarse y se limitó a presentar una nota firmada por la abogada mileísta María Florencia Arietto, que acusaba de “extorsión” al gremio. Por si fuera poco, la abogada viajó hasta Firmat para hacerse presente en una audiencia realizada por los trabajadores, donde fue repudiaba por los operarios de Vasalli. “Quiso involucrar al gremio en el conflicto y la gente le dijo que el gremio no tiene nada que ver”, explicaron desde la UOM Firmat.

En ese contexto, este lunes se conoció un nuevo conflicto, esta vez en el frigorífico Euro, de Villa Gobernador Gálvez. En enero la firma despidió a 60 empleados, que un mes después debió reincorporar en el marco de una conciliación obligatoria. Finalmente, los trabajadores quedaron fuera de la firma, pero percibiendo un sueldo acorde al mínimo de horas, con la promesa de ser incorporados a la planta. Sin embargo, desde el gremio denuncian que ahora ese dinero no se está abonando y, cuando protestaron por esa situación, se efectuaron seis cesantías más sin justificación.

“Tenemos compañeros que están con garantía horaria. Eso refiere a que pueden estar afuera de la empresa, pero cobran un sueldo mínimo. Pero esta vez no cobraron ni eso”, explicó Walter Navarro, delegado de los trabajadores, a Rosario/12. “Hace dos semanas que estamos en la puerta de la empresa reclamando. A raíz de eso, el pasado viernes despidieron a tres compañeros y hoy nos enteramos de tres despidos más”, añadió el trabajador.

Desde el gremio hablan de “causas armadas” y remarcan el poco interés de los directivos por sacar adelante la firma. Según explican, el argumento de la empresa para efectivizar los despidos era que “tiraron mercadería”, pero el propio Navarro sostuvo que esa situación se viene dando desde hace meses por orden de la propia empresa. “Les dicen que tiraban la mercadería, pero esa misma decisión es la que venimos denunciando desde hace meses: es una orden de la patronal que ahora usan como motivo para despedir”, explicó Navarro. Y agregó: “Es todo raro lo que hacen en esta empresa. A los dueños no les interesa tener ventas. Es una empresa que llegó a tener mil empleados y hoy quedamos unos 200”.