La hermana de Milei quiere que se suban a la pelea con el Grupo. El socio del asesor, Rodrigo Lugones controla el Enacom que debe decidir sobre la venta de Telefónica.

La paranoia es una marca registrada de los hermanos Milei. Ahora, la hermana del Presidente puso en observación a Santiago Caputo y su socio Rodrigo Lugones. Karina está molesta por lo que intuye es un buen diálogo de Caputo y Lugones con el Grupo Clarín, más allá de algún tuit de ocasión que hagan el asesor y su trolls.
Lugones controla en los hechos el Enacom, el organismo que junto a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, deberá expedirse sobre la legalidad de la compra de Telefónica de Argentina por parte de Telecom, empresa que controla el grupo de la calle Tacuarí. El buen diálogo de Lugones con el Grupo encendió luces amarillas en los hermanos Milei están en una fase de multiplicar frentes de batalla.
El manejo de esta pauta que en parte se vehiculiza a través de la consultora Alejandra Rafuls y los hermanos Noguer, hizo sospechar a Karina que Santiago Caputo y Lugones gozan de una buena relación con medios y periodistas, que no se extiende a ella y su hermano.
El ruido creciente entre Karina Milei y Santiago Caputo explica en parte el desbordado intento del asesor presidencial de retomar el centro de la escena con su patoteada al diputado radical Facundo Manes, como reveló LPO.
La hermana del Presidente le ordenó a Martín Menem que las cámaras de Diputados no lo enfoquen durante la transmisión oficial de la Asamblea Legislativa. Antes de eso empezó a sacarle al manejo de las redes libertarias al regresar a Iñaki y su novia Belén; y más grave aún, borró a su agrupación «Las Fuerzas del Cielo» de la discusión de las listas.
Esto presagia turbulencias en la cima del poder, porque Santiago Caputo controla la SIDE, la AFIP y la mayoría de las empresas públicas. «No creo que se lo puedan cargar fácil, Santiago tiene un tipo en cada repartición del gobierno», afirmó a LPO un diputado libertario. De hecho, esa fue la amenaza del asesor a Manes: «Te voy a tirar encima el aparato del Estado», le dijo al neurocirujano.
Como sea, no es nueva la paranoia de Karina con Clarín. Lo mismo le pasó a Cristina Kirchner en su Presidencia, cuando recelaba de la buena sintonía de Alberto Fernández con el Grupo y hasta del entonces canciller, Jorge Taiana, echado bajo la «acusación» de hablar con periodistas del diario.
