Gremiales

La Bancaria Rosario en alerta por cesantías a empleados en Rosario

Los que ganan siempre y despiden trabajadores

Bersa busca cerrar sus sucursales en la ciudad y Trabajo dictó una conciliación obligatoria. En dos años se perdieron 5.000 puestos de trabajo bancarios en el país.

La Bancaria viene movilizándose contra la reforma laboral, uno de los argumentos de la patronal para despedir. (Archivo -)

La semana pasada, un grupo de representantes del Banco de Entre Ríos (Bersa) se presentó en Rosario para informar el cierre de las tres sucursales que la entidad tiene la ciudad y la cesantía de nueve empleados que habían decidido no adherirse a los retiros voluntarios ofrecidos por la empresa.

En el conflicto intervino La Bancaria Rosario y el Ministerio de Trabajo de la provincia, que ordenó la conciliación obligatoria por siete días hábiles, donde quedó abierta una instancia de negociación. “Para nosotros, la única alternativa válida es que los nueve compañeros que quieren seguir siendo bancarios, puedan ser reubicados”, describió Sergio Rivolta, secretario general del gremio local.

Desde La Bancaria sostienen que la conflictividad laboral está en ascenso y aportan un dato revelador: en los últimos dos años se perdieron 5.000 puestos de trabajo bancarios en todo el país.

En el gremio reconocen el impacto de la situación económica en el sector, pero remarcan que no justifica los despidos. “Las patronales están envalentonadas y argumentan que ahora tienen una ley que se los permite”, cuestionó Analía Ratner, secretaria General Adjunta Alterna del gremio a nivel nacional.

El conflicto se desató el pasado miércoles, cuando representantes del Bersa viajaron a Rosario para anunciar el cierre de sus tres sucursales y notificar la cesantía laboral a los nueve trabajadores que quedaban en funciones. Lo hicieron junto a un escribano y agentes policiales. En el gremio la noticia generó sorpresa: dos semanas atrás, las mismas personas se habían presentado anunciando la apertura de retiros voluntarios en la empresa. De los 21 empleados que tenía Bersa en la ciudad, 12 se anotaron. Los nueve empleados que decidieron quedarse con el trabajo, uno 15 días después recibieron la notificación de cesantía.

El gremio hizo la denuncia ante el Ministerio de Trabajo de la provincia, que convocó a una audiencia para el día siguiente. “Nada hacía prever que el banco tomaría la decisión de cerrar las tres sucursales y fuimos bien claros en que tampoco había razones para cesantear a los trabajadores. Habían venido 15 días antes a anunciar una reducción de personal y se fue más de la mitad de la gente”, explicó Rivolta en diálogo con Rosario/12.

En la audiencia, presidida por el secretario de Trabajo provincial Julio Genesini, se decretó la conciliación obligatoria hasta el viernes 20 de marzo. En ese período, además, quedó abierta una instancia de negociación entre los trabajadores y las autoridades de Bersa.

Desde La Bancaria Rosario sostienen que ya se efectuó una reducción de personal y reclaman a la empresa que respete la voluntad de los trabajadores que no adhirieron a los retiros voluntarios.

Como alternativa plantean que, si Bersa efectivamente decide cerrar sus sucursales, los nueve trabajadores sean reubicados en sucursales del Nuevo Banco de Santa Fe, que pertenecen al mismo dueño: el grupo Eskenazi. “Para nosotros, la única alternativa válida es que los nueve compañeros que quieren seguir siendo bancarios, puedan ser reubicados”, aseguró Rivolta.

Según el referente gremial, el argumento de las autoridades de Bersa para justificar el cierre y las cesantías es una baja en la rentabilidad. Pero desde el gremio lo refutan: “El banco tiene en la ciudad tres sucursales de las cuales dos son alquiladas. Después de los retiros voluntarios, nosotros dábamos por descontado que dejaban de alquilar y unificaban todo en la sucursal de Santa Fe al 1300, que es un inmueble propio. Tranquilamente podrían haber estado los nueve compañeros en ese edificio porque es bastante amplio”, evaluó y completó: “Es mentira que el banco era deficitario. Se trata de una decisión empresarial”.

Más cesantías

Situaciones similares se vienen repitiendo en otros bancos. A principios de año, el Banco Santander inició un programa de cierres de 40 sucursales en todo el país, que tiene su impacto en las ciudades de Pérez y Puerto General San Martín. De los cuatro trabajadores de Pérez, dos se adhirieron a retiros voluntarios y dos van a ser reubicados en Rosario. Lo mismo con los trabajadores sanmartinenses, solo que dos serán reubicados en San Lorenzo. Según La Bancaria, los casos tienen sus diferencias a lo ocurrido con Bersa la última semana.

“Santander anunció con tiempo los cierres y el gremio tomó cartas en el asunto a nivel nacional, con la denuncia correspondiente en la Secretaría de Trabajo de la Nación. Hubo distintas audiencias y, al menos en nuestro caso, logramos que se implementen los retiros voluntarios y se reubique a los compañeros que quieren seguir siendo bancarios”, explicó Rivolta. “Lo de Bersa fue totalmente intempestivo y arbitrario, de un día para el otro y con una cantidad insólita de policías que no se justificaba en esa situación”, remarcó.

También a finales del año pasado el gremio denunció ocho despidos sin causa en las dependencias del Nuevo Banco de Santa Fe en Rosario, que se sumaban a un centenar de desvinculaciones por parte de la entidad a lo largo del 2025.

El reclamo de La Bancaria no solo ponía el foco en las autoridades de la empresa, sino también en el gobierno provincial: como se trata del agente financiero del estado santafesino, el gremio también pedía la intervención del gobernador Maximiliano Pullaro en el tema. Por esa situación también hubo audiencias en el Ministerio de Trabajo y, finalmente, los trabajadores terminaron aceptando retiros voluntarios.

Panorama sombrío

En La Bancaria estiman que desde la asunción de Javier Milei a finales de 2023 se perdieron 5.000 puestos de trabajo en el sector bancario. En Rosario no hay números finos, pero Rivolta pone un ejemplo que grafica la situación: en las elecciones internas de delegados del Banco Macro que se realizaron dos años atrás, había 900 empleados anotados en el padrón, mientras que el padrón de este año rondará los 700 trabajadores. La sangría, asegura, se da en todos los bancos.

En el gremio reconocen la existencia de dos factores. Por un lado, el avance tecnológico y el aumento del uso de canales electrónicos por parte de los usuarios. “La gente se maneja con computadora y celular, entonces el trabajo presencial ha mermado. Lo que nosotros planteamos es que tiene que haber un plan de reconversión del trabajo operativo”, explicó el dirigente rosarino.

Y por otro, la mala situación económica en general que, aunque de forma moderada, también impacta en el sector financiero. “Es cierto que hay más mora y es notoria la disminución de cuentas sueldos. En los bancos que trabajan con pymes eso tiene un mayor impacto”, evaluó Rivolta.

No obstante, el dirigente aseguró que ese contexto no explica los despidos ni las cesantías: “Si la rentabilidad de los bancos antes era diez pesos, ahora es ocho. El sistema financiero sigue siendo rentable, no es una pyme que la ahogaron con las importaciones y no puede vender ni un tornillo. Los bancos pueden seguir pagando los sueldos, pueden seguir haciendo planes de retiro voluntario y no necesitan echar compañeros como lo están haciendo en algunos casos, como el Bersa”.

Una mirada similar plantea Analía Ratner, que el año pasado dio el salto desde Rosario para integrar la secretaria general adjunta alterna del gremio nacional. La dirigente habla de “retiros involuntarios” en muchos conflictos.

Sergio Rivolta (Archivo -)

“Hemos tenido situaciones en donde si no aceptaban los retiros, llegaban las cartas documento con despidos sin causa, cosa que desde hace años no se veía. Las patronales están envalentonadas y argumentan que ahora tienen una ley, como la reforma laboral, que se los permite”, dijo a Rosario/12. “En algunas audiencias me ha tocado oír que la gente votó esto. Para nosotros no es ningún justificativo”, añadió.

En esa línea, la referente gremial sostuvo que los despidos, cesantías, retiros voluntarios y el cierre de sucursales se ha ido incrementando en los últimos dos años, y volvió a apuntar contra las decisiones de algunas autoridades bancarias.

“Sabemos que hay bancos en particular que sí están sufriendo las consecuencias de este modelo, pero no son justamente los que están haciendo este desastre con los trabajadores. Eso mientras algunos plantean que lo hacen porque pueden. Todo esto pinta un panorama más negro, pero que desde el gremio no vamos a dejar pasar”, finalizó.

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