El gobierno de Santa Fe cabalga sobre la necesidad de expresar su propia política y los serios inconvenientes que le plantean los alocados límites que impone la gestión del presidente Javier Milei. Los funcionarios del gobernador Maximiliano Pullaro tuvieron que aclarar una y otra vez que no estaban enfrentando el “Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos”, mejor conocido como “dólar colchón”; sino que en realidad estaban poniendo a salvo las investigaciones sobre lavado de activos que permitieron poner medianamente en caja al narcotráfico, agregar años a las condenas de los jefes de las organizaciones criminales, cortar sus flujos con el mundo financiero y, en definitiva, quitarles poder y estructura para obturar el baño de sangre que produjeron sobre la ciudad de Rosario en los últimos años.
El gobierno de Unidos no podía entregar tan fácil su principal activo político para no pelearse con el vengativo Ejecutivo libertario. Pero a pesar de las aclaraciones del ministro de Economía de la provincia, Pablo Olivares, en el sentido de que no irían contra el anuncio nacional del plan colchón (“solamente vamos a poner en análisis a quienes puedan estar sospechados”), la exclusión de Santa Fe en la cumbre nacional con otros gobernadores por este tema, encendió las alarmas. Hasta que finalmente se supo: Pullaro tendrá próximamente un mano a mano, quizás hasta con el propio Milei.
Pero paralelamente debe enfrentar a la Libertad Avanza en las elecciones provinciales de este mes (concejales y algunos intendentes) y en las nacionales de octubre para diputados. Por eso esta semana algunas de las espadas del Frente Unidos salieron a fustigar a los candidatos libertarios. El encargado de cargar las tintas sobre las nefastas consecuencias de la motosierra en Santa Fe, el ministro de Obras Públicas Lisandro Enrico, le sugirió al convencional electo y candidato libertario a concejal de Rosario, Juan Pedro Aleart que “le diga a sus amigos que arreglen las rutas nacionales” que pasan por el territorio provincial “para que no siga muriendo gente” en accidentes de tránsito.
Se empieza a picar Rosario
La presidenta del Concejo Municipal de Rosario, María Eugenia Schmuck también la emprendió contra Aleart y de paso incluyó al candidato a concejal en alianza con un sector del peronismo, Juan Monteverde. “Quieren nacionalizar la elección rosarina, meter a la gente en una grieta, cuando en realidad los ciudadanos de Rosario saben muy bien qué estarán eligiendo este mes para abordar los problemas de la ciudad”, dijo y también aseguró que Ciudad Futura plantea una campaña adelantando las elecciones del 2027. “Acá no estamos discutiendo quién va a ser el futuro intendente”, advirtió la concejala de Unidos que es la que más acento pone en las consecuencias nefastas para Rosario de las políticas del gobierno de Milei.
Desde Ciudad Futura confirman que llevan adelante una campaña “por el futuro de Rosario”. Ese espacio asegura que en las elecciones del 29 de junio, además de renovar parcialmente el Concejo local, se echarán las bases para determinar al futuro gobierno municipal. Los carteles “Acá falta un intendente” que los militantes pegan en distintos lugares, lo confirman.
Monteverde cree que desde el gobierno municipal salen a plantear lo de la “nacionalización” de las elecciones locales porque “se corrieron tanto a la derecha que temen que les pase lo mismo que al PRO en CABA, que su electorado vote directamente a La Libertad Avanza”. Y asegura que “nosotros seguimos construyendo una alternativa que promete un cambio de signo político en la ciudad después de 40 años”.
Los votos a retener o revertir entre los principales candidatos a concejales, parten de unas primarias abiertas en las que Aleart cosechó de manera individual 87.272 votos, Monteverde 83.784 y la candidata del intendente Pablo Javkin, Carolina Labayru, 38.462. En materia de frentes, Más para Santa Fe (Monteverde y un sector del peronismo) obtuvo 110.902, La Libertad Avanza (Aleart no tuvo internas) 87.272 y Unidos para Cambiar Santa Fe (Labayru y aliados) 84.814. Es mucho lo que está en juego en estos comicios de medio término en la ciudad donde además el desafío lo volverá a plantear el grado de concurrencia a las urnas.
Entre los votantes de listas que no llegaron al piso para las generales de concejales de Rosario, los que votaron en blanco y los votos nulos; hay unos 84.253 sufragios que podrían sumarse a la disputa. Y unos 20 o 25 mil votos más que se calculan podrían concurrir esta vez a las urnas, de los casi 379 mil que optaron por ausentarse de las PASO locales.
Todos quieren su deuda
El gobernador Pullaro consiguió, y a toda velocidad, la unanimidad en el Senado provincial, para colocar bonos no garantizados en Wall Street por 1.000 millones de dólares. Y esta semana espera la respuesta de Diputados para proceder. En esa Cámara, se descuenta, no habrá respaldo total pero se calcula que sí votos mayoritarios para obtener el permiso.
Pero es interesante repasar los argumentos de los que ya anticiparon su voto negativo, como es el caso del Frente Amplio por la Soberanía. «No compartimos la filosofía de tomar deuda para pagar servicios de deuda pasada. Y además no está estipulado cuánto se va a utilizar para eso y cuánto quedará para obra pública”, adelantó el diputado del FAS Fabián Palo Oliver. Y aseguró que “no justificamos un pedido de deuda por semejante monto. Es incrementar en un 200 por ciento la actual deuda de Santa Fe. Pero aparte la provincia tiene la disponibilidad para endeudarse hasta en un 25 por ciento de lo ejecutado para bienes de capital en 2024 y un crédito de 300 millones habilitados desde 2018 que nunca se tomó”, completó el legislador.
Comparten esta postura los bloques celestes, en particular Amalia Granata y los tres diputados que le responden, aunque es previsible que se sume en la negativa alguno de los tres monobloques que en su momento se le separaron. La incógnita sigue estando en cómo votará el peronismo, en particular el grupo de Hacemos Santa Fe que responde a Omar Perotti. La voz más crítica al respecto es la de Walter Agosto, quien presentó en su momento una iniciativa cuestionando el monto a tomar en deuda.
Paralelamente, la municipalidad de Rosario advirtió una fuerte caída en la recaudación producto de la baja del Derecho de Registro e Inspección (Drei) y de la coparticipación federal. El secretario de Hacienda, Guido Boggiano admitió que «la caída de la recaudación de la coparticipación federal es evidente, hay una desaceleración de la actividad económica, con lo cual eso impacta en todo lo que tenga que ver con la recaudación que esté atada a la misma. Obviamente, el Drei no escapa de esa situación”, expresó el funcionario. Y confirmó que el municipio ya empezó la gestión para que lo autoricen a emitir en el segundo semestre 15.000 millones de pesos en bonos para obras y 29.000 millones en Letras.
Leo Ricciardino

