Los «ventiladores de transición» que diseñó la empresa Inventu con aportes de la Universidad Nacional de Rosario y su presentación contó con un importante respaldo político de parte dell gobernador Omar Perotti, el intendente de Rosario, Pablo Javkin y el ministro de Educación, Nicolás Trotta, se convirtieron en objeto de fuertes controversia luego que una nota de LPO advirtiera sobre los riesgos de este proyecto.
Para entonces, uno de los integrantes del equipo de diseño, Rigo Bisso, aseguró a este portal que los prototipos de Un-Respiro contaban con la aprobación de la AAARBA (Asociación de Anestesia, Analgesia y recuperación de Buenos Aires) y de la SATI (Sociedad Argentina de Terapia Intensiva). Cuando se le solicitó la documentación de respaldo, el empresario negó tenerla en su poder.
Las declaraciones públicas de Bisso motivaron un duro comunicado de la SATI: «La Sociedad Argentina de Terapia Intensiva DESMIENTE haber avalado este tipo de respirador», publicaron desde la cuenta de Twitter.
«La SATI, junto a la Sociedad Argentina de Bioingeniería (SAB) viene advirtiendo sobre la puesta en marcha de estos prototipos sin cumplir previamente con las normativas vigentes y de aprobación por las instituciones reguladoras gubernamentales, como el ANMAT, que garantiza la utilidad y seguridad de los mismos y de cualquier otro equipo que se conecta a un paciente», sostiene el escrito.
La SATI desmiente artículo periodístico sobre haber avalado un prototipo de respirador.
Por otro lado, la nota periodística puso en alerta a los legisladores de distintos bloques quienes se opusieron a declarar de interés provincial el proyecto Un-Respiro y el diputado Carlos del Frade, del Frente Social y Popular – Ciudad Futura elevó un pedido de informe para conocer «con el mayor detalle y precisión las características científicas de los llamados ventiladores mecánicos de la empresa Inventus».
Además, del Frade pide saber «si existen relaciones políticas con anteriores o presentes administraciones provinciales y municipales y de qué tipo», a raíz de los vínculos que tuvo Bisso con el gobierno de Miguel Lifschitz del cual se desempeñó como subsecretario de Energías Renovables desde donde se otorgaron importantes subsidios a Inventu para el desarrollo de dos prototipos de colectivos ecológicos.
En el mismo pedido de informe se transmite la inquietud de la Asociación de Ortopedias de Rosario cuya titular, Claudia Quintero, consideró a través de una nota a la Cámara de Diputados, conocer con qué tipo de permiso cuenta Inventu para «fabricar y de vender licencias de equipos como son los ventiladores mecánicos (respiradores) sin ningún tipo de habilitaciones, más que amistades con el poder de turno», sugirió.

Es que lejos de ser la promesa criolla, económica y de fácil fabricación que venía a reemplazar los sofisticados respiradores, que escasean en el mundo entero, no son pocos los que piensan que es un verdadero riesgo para los pacientes.
Sin la válvula y el software necesario para atender las variables de la respiración y el monitoreo correspondiente, el «ventilador de transición» podría generar dificultades mayores y hasta provocar la muerte del paciente, afirmaron fuentes médicas a La Política Online.
De hecho, estos respiradores también exponen la salubridad de las salas de Terapia Intensiva donde se instalen ya que el dióxido de carbono que emita el paciente es venteado en el ambiente, provocando la contaminación del lugar, efecto que no ocurre con los equipos avalados, explicaron las mismas fuentes.
Los reparos son tan evidentes que el ministro de Salud, Ginés González García, fue categórico al respecto y en una reunión con senadores de la comisión encargada expresó sus dudas del proyecto y afirmó que no se podrán utilizar hasta que ANMAT no los apruebe.
Las mismas prevenciones tomó el gobierno provincial donde Omar Perotti también pidió aguardar la certificación final antes de producirlos en Santa Fe a diferencia de su par de Corrientes, Gustavo Valdés, que compró un centenar de kits que fueron armados por profesores y estudiantes de ingeniería.
Desde la Municipalidad de Rosario también aclararon que la gestión no financió ninguna etapa del proyecto y que solamente se limitó al acompañamiento al momento del lanzamiento y que los ex funcionarios que se mencionan en la nota formaron parte del gobierno provincial de Lifschitz.

