“Hoy en día, en la ciudad de Rosario tenemos 1.630 conductores y solamente 10 mujeres trabajando”, ejemplificó indignada. La idea no sólo es que exista igualdad sino también ampliar la ordenanza Nº 7981 para que contemple otros vehículos, además del colectivo.
A fines de mayo de 2019 las colectiveras de Rosario daban un gran paso hacia la paridad de género. Fue en esa oportunidad cuando en el Concejo Municipal se aprobó una ordenanza -Nº 7981- que modificaba la anterior, la del año 2006, y que significaba que la mitad de los colectivos debían ser manejados por mujeres.
Pero como bien señala el dicho popular “hecha la ley, hecha la trampa”, la ordenanza se cumplió poco y nada, y en muchos casos, hasta fue burlada.
Es por eso que hoy, las “Mujeres en lucha por la igualdad en el transporte” se concentraron frente al Concejo Municipal para decir basta a la invisibilización y discriminación, y para exigir la paridad de género en el transporte.
“El pedido es el mismo desde hace muchos años que es el acceso igualitario en el transporte urbano de pasajeros”, contó Dolores Guldris, una de las conductoras convocadas a Conclusión y agregó: “Hoy en día en la ciudad de Rosario tenemos 1.630 conductores y solamente 10 mujeres trabajando”.
Cabe recordar que con la modificación de la ordenanza se le puso un plazo de 90 días a las empresas para que crearán un Registro de Aspirantes a Conductoras, y alcanzaba tanto a las empresas municipales como a las privadas.
Pero está claro que, desde aquel mayo de 2019, y con una ordenanza vigente, la situación de las mujeres colectiveras no se ha visto medularmente modificada. “Desde el 2019 el porcentaje tenía que ser 50% de hombres y 50% de mujeres, pero nunca se cumplió. En ese año tomaron a 20 compañeras con un contrato de septiembre a marzo y cuando se venció se quedaron todas sin trabajo”, señaló Guldris.
Otra situación similar fue la que ocurrió con el programa “Mi bici, Tu bici”, que según contó Guldris, en el mes de abril la empresa a cargo de la concesión sacó un aviso en páginas no oficiales y realizaron 150 entrevistas: todos hombres y ninguna mujer. O el caso de Rosario Bus, que para no cumplir con la ordenanza “trae a los conductores de los interurbanos y los pone a manejar en los colectivos urbanos”.
“Se nos discrimina, ni si quiera nos convocan por el simple hecho de ser mujer. Ni siquiera llegamos a la instancia de una entrevista”, se quejó indignada y enfatizó: “Necesitamos que el Estado acompañe y que haga cumplir la ordenanza porque si no, no las cumple nadie. Estamos en el 2021 y estas cosas no pueden seguir pasando”.
Además de la paridad de género, ahora las conductoras van por más: quieren exigir que se les permita manejar cualquier tipo de vehículos, y que la ordenanza no se limite solamente a los colectivos: “Vamos a ampliar el reclamo a más vehículos como camiones de residuos, camiones del sistema ‘Mi bici, Tu bici’, ambulancias, a cualquier vehículo que seamos capaces de conducir, porque no hay nada que nos impida manejar. Con la tecnología de hoy en día, que tienen todos estos vehículos, pueden usarse tanto por hombres como por mujeres”.
La concejala Fernanda Gigliani, presente en el lugar, acompañó una vez más la lucha de las conductoras. “La idea es hacer una presentación de distintos proyectos que ya están ingresados al Concejo Municipal hace bastante tiempo y no estamos logrando que se puedan debatir en el recinto, que están ligados exclusivamente a las mujeres conductoras profesionales en nuestra ciudad”, explicó.
En ese sentido aseguró que “los números y las estadísticas son alarmantes” y ello se debe no solo a que “se está burlando” la ordenanza del Programa de Mujeres Conductoras -vigente desde el 2006 y modificado en 2019- sino también porque “no estamos logrando que se incorporen más mujeres al sistema de transporte urbano de pasajeros”.
“Hay que diversificar la mirada y poder pensar también que en esta ciudad existan mujeres conductoras profesionales no solamente en los colectivos, sino también en los taxis, en las ambulancias, en los camiones recolectores de residuos, e incluso en el programa ‘Mi bici, Tu bici’, donde solo trabajan cuatro mujeres y ninguna está en el lugar de conducción”, sentenció.
