Los campeones también juegan al ladrillo
Di María levanta una torre de 110 metros en Alvear y el entorno de Messi proyecta negocios en Funes. El fenómeno mundialista también redibuja el mapa inmobiliario regional.

Rosario exporta futbolistas desde hace décadas; y varios de calidad superlativa. Ahora empieza a recibir, también, parte de los capitales que hicieron fortuna con ellos. Ángel Di María y el entorno familiar de Lionel Messi aparecen vinculados a grandes proyectos inmobiliarios que avanzan –con distinto grado de concreción– sobre dos de los corredores que más crecieron en el área metropolitana: Alvear y Funes.
No es sólo una cuestión de ladrillos. En ambos casos, los emprendimientos se montan sobre territorios que vienen modificando su perfil y buscan consolidar nuevas centralidades fuera del casco tradicional de Rosario. Oficinas, gastronomía, hotelería, servicios, deporte, vivienda y espacios corporativos aparecen como piezas de una misma transformación: la expansión metropolitana hacia el oeste y el sur.
El proyecto más concreto es el de Di María. La torre DM11, en el microparque industrial de Alvear, sobre la autopista Rosario-Buenos Aires, ya está en obra. Son 30 millones de dólares de inversión, 110 metros de altura, 26 pisos y 15.800 metros cuadrados de superficie total.
El edificio no será un simple conjunto de oficinas. Tendrá locales gastronómicos, espacios corporativos, coworking, gimnasio, restaurante, auditorio, terraza, rooftop con parrilleros y solárium. En las plantas superiores se proyecta un mirador y el predio contempla un helipuerto, ya autorizado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
La escala es deliberada. La torre pretende convertirse en una referencia visual sobre la autopista y en la puerta de entrada a un nuevo polo de actividad económica. Su ubicación no es casual: se inserta en un predio industrial que ya concentra galpones, logística y empresas, pero que busca sumar servicios y espacios corporativos capaces de generar movimiento durante todo el día.
El proyecto fue diseñado por el arquitecto Gonzalo Sánchez Hermelo, quien también diseñó la casa que Di María tiene en Funes Hills. El vínculo entre ambos excede el dato arquitectónico: el futbolista se involucró con el emprendimiento, que comenzó como un homenaje y terminó convertido en un negocio del que participa de manera directa.
El nombre del goleador canalla no funciona allí solo como una estrategia publicitaria. Forma parte de la identidad del emprendimiento y de una apuesta que busca asociar al campeón mundial con una nueva pieza del paisaje económico de la región.
Funes, la otra frontera
Si Alvear simboliza el avance de la centralidad productiva y corporativa hacia el sur, Funes encarna desde hace años la gran frontera residencial y de servicios hacia el oeste.
Y allí el apellido Messi aparece asociado a distintos emprendimientos, principalmente a través del entorno familiar de Antonela Roccuzzo. Uno de los proyectos que ya trascendió es Raíces de Funes, que prevé la transformación de una histórica casona ubicada en Almafuerte y Ruta 9.
La propuesta apunta a reunir deporte, gastronomía, comercio, bienestar y hotelería. El pádel aparece entre las principales actividades, junto con una clínica orientada a la salud estética, locales comerciales, un polo gastronómico y un hotel.
La ubicación es estratégica porque la Ruta 9 dejó hace tiempo de ser solamente una vía de conexión entre Rosario y Funes. El corredor se convirtió en una sucesión de barrios privados, desarrollos comerciales, instituciones educativas, clubes y servicios que modificaron por completo el perfil de la ciudad.
A ese proyecto se suma otra iniciativa que circula en el ambiente inmobiliario local y que tiene un grado de confirmación mucho menor: la eventual construcción de un microestadio en un predio de unas diez hectáreas sobre calle Yrigoyen, perteneciente al complejo Ceferino Namuncurá.
Las versiones indican que un grupo empresario habría obtenido la concesión y el uso del terreno durante 50 años y que entre sus integrantes aparecería el apellido Roccuzzo. El proyecto deportivo formaría parte de un desarrollo de mayores dimensiones cercano a la Escuela Arino y el predio de la Universidad del Gran Rosario.
Por ahora, la diferencia entre ambos casos es importante: mientras la DM11 es una obra que ya se ejecuta, el microestadio permanece en el terreno de las versiones y los proyectos en evaluación.
Geografía de cracks
“Lo interesante de este fenómeno no está solo en cuánto dinero puedan invertir Messi o Di María. Está en dónde se coloca ese dinero y qué tipo de ciudad ayuda a construir”, observó una fuente del ámbito inmobiliario, conocedora de estas inversiones.
La torre del exdelantero de la Selección se levanta en el extremo sur del área metropolitana, sobre un corredor productivo de escala nacional. Los emprendimientos vinculados al entorno de Messi se ubican en Funes, una localidad que pasó de ser un espacio de quintas y casas de fin de semana a convertirse en una de las áreas de mayor valorización inmobiliaria de la región.
Son dos movimientos que, aunque diferentes, acompañan una misma lógica: la aparición de nuevas centralidades alrededor de Rosario.
La infraestructura vial fue primero. Después llegaron los barrios privados. Luego los colegios, clubes, restaurantes, centros comerciales, oficinas y servicios. Ahora aparecen edificios corporativos, hoteles y proyectos deportivos de gran escala.
El fenómeno tiene además un ingrediente que excede cualquier estudio de mercado: el valor simbólico de los nombres involucrados.
Messi y Di María no son empresarios inmobiliarios anónimos. Son dos de los rosarinos más reconocidos del planeta. Cada proyecto asociado a ellos incorpora una cuota de identidad local que puede convertirse, a su vez, en un activo comercial.
En la DM11 esa operación es explícita. El propio nombre del edificio reproduce las iniciales y el número de camiseta de Di María. El proyecto busca que la torre sea visible desde kilómetros de distancia y que su identidad quede incorporada durante décadas al paisaje de la región.
En Funes, el apellido Roccuzzo aparece asociado a proyectos que buscan aprovechar una ciudad que ya funciona como extensión residencial y de servicios de Rosario.
