Tamara Lungo confesó que las ventas cayeron sustancialmente y los gastos fijos la “matan”.
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Desde el 20 de diciembre, la economía de Lungo se vio “extremadamente reducida”, según dijo a TN y sus ventas cayeron aproximadamente un 75%. La joven ya no vende productos desde el local y sigue trabajando con envíos.

“ESTOY DERROTADA”, DIJO LA DUEÑA DE VERGOTAS
“Estoy completamente derrotada. Solo pago un sueldo y los gastos fijos del local, pero me matan”, contó Lurgo. Además, contextualizó que la mercadería que vendía en una semana le va a durar más de 20 días.
Sin embargo, la emprendedora evidenció signos de lucha para poder salir adelante de la situación. “Si el local cierra, no va a ser por una denuncia. Va a ser cuando yo quiera terminar este proyecto”, sentenció.

El local ubicado en la calle Duarte Quiros al 249, en el centro de la ciudad de Córdoba, cerró tras una denuncia radicada por una vecina que pasó por el sector junto a su hijo. Luego, reunió una cantidad de firmas que motivaron a la Municipalidad a inspeccionar y colocar un cartel que dice “Publicidad en infracción”.
LA AUTOCRÍTICA DE VERGOTAS Y UN MENSAJE A LA SOCIEDAD
Ante este escenario, Tamara hizo una autocrítica por la cartelería del local y reveló que buscará una forma para que siga siendo llamativa, pero con ciertas modificaciones.“Estoy pensando en cómo ser un poco más sutil porque capaz Córdoba sigue sensible y no sabe cómo reaccionar a las cosas. Sé que me tengo que adaptar a eso, no es que no lo entiendo”, indicó.

Confesó que al momento del cierre se enojó “mucho con que haya un grupo de personas que esté tan pendiente de lo que hacen los demás”. “Es gente que está muy al pedo y que tiene el tiempo y las ganas de molestar. Me sorprende que se ensañen tanto”, arremetió.
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Por último, dejó un mensaje para las personas que pudieron sentirse agraviadas: “Yo espero que la gente que pasa en frente y se siente ofendida, se adapte y respete. Quiero decirles ´no es contra vos, no son mis ganas de ser una degenerada. Es un local, es comida y ya´”
