En materia de salud –por ejemplo- en los primeros tres meses del año solo se ejecutó un 7,66% del presupuesto vigente. En educación, al mismo tiempo, no se llega al 9% de ejecución y hay programas que registran una «inejecución total», advierten los especialistas.

Además, remarcan «la invalidez de las reducciones que hace el Estado Nacional del gasto público de conformidad con el derecho internacional de los derechos humanos».

En cuanto al nivel de vida de los integrantes del sector, desde Infancia en Deuda dicen que «alarman los altísimos niveles de pobreza y pobreza extrema de las infancias y adolescencias en Argentina, la pérdida de valor de las transferencias a esos sectores, la falta de universalidad del sistema y los preocupantes niveles de subejecución en las políticas alimentarias».

«Desde la última evaluación realizada por el Comité, más de 3.5 millones de NNA (casi 30% del total) se convirtieron en pobres y más de 3.1 millones en indigentes (casi 26% del total). Todo ello en tan solo seis años», dicen las dramáticas estadísticas.

En cuanto al sistema de transferencia de recursos a esos sectores, IED indica que «desde 2019, la AUH viene disminuyendo su capacidad de protección de ingresos” y precisa que “en promedio, en dicho año cubrió un 61% de una canasta básica alimentaria y el 24% de una canasta básica total. A febrero de 2024, cuatro años después, sólo permite cubrir un 40% y un 18%, respectivamente».

 

También advierte que la Prestación Alimentar fue perdiendo su valor «debido principalmente a que no tiene fórmulas de actualización y sus aumentos se dan de manera discrecional y siempre por debajo de los índices de inflación».

Las organizaciones denunciaron ante el comité de la ONU la exclusión de adolescentes de 15 a 17 años de la Prestación Alimentar, y explicaron que «por la limitación etaria del Programa, 558.11821 adolescentes solamente reciben la AUH y cubren apenas el 40% de una alimentación mínima».