El rol de Karina, los consejos de Caputo, los múltiples Machado y un mismo reemplazante que no es lo mismo, separan ambos escándalos que tienen similitudes.
Las caídas en desgracia de Manuel Adorni y de José Luis Espert tienen muchas puntos en común. La salida del jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei, producida después de casi cuatro de que su patrimonio quedara bajo el escrutinio público y judicial, resonó como un epilogo de la renuncia del entonces candidato a diputado. Ambos fueron sostenidos hasta el final por el Presidente.
Con ambos envueltos en causas judiciales que pusieron en jaque a la administración libertaria, copando toda la agenda mediática, fue fácil que el caso Adorni se reflejara en el caso Espert. Pero hay siete diferencias principales entre tantas similitudes.
1 El rol de Karina Milei
A diferencia de Adorni, Karina Milei nunca respaldó a Espert, que tuvo su época de enfrentamiento con Milei. Apenas comenzó 2025, en la Casa Rosada se sabía que el economista era el candidato del Presidente, no así el de su hermana. Al final, la titular de La Libertad Avanza terminó cediendo y Espert se convirtió en rostro libertario de una campaña oficialista que tenía el desafío de reponerse de la derrota en las urnas bonaerenses en septiembre.
Cuando avanzó la extradición de Fred Machado, el empresario acusado de vínculos narcos por la justicia norteamericana y mesenas de la postulación de Espert en 2019, la secretaria general de la Presidencia no tardó en recomendar que el candidato diera un paso al costado.
2 La ayuda de Santiago Caputo
En sus últimas horas como candidato, Espert recibió los consejos del asesor presidencial. A esa altura, ya se sabía que la boleta llevaría la cara del economista, a pesar de que un sector de la Casa Rosada pugnaba para que fuera Diego Santilli como cabeza de lista, algo que terminó ocurriendo.
Caputo sugirió parte de la explicación que Espert dio en un video, en el que finalmente admitio haber recibido los 200 mil dólares de Machado, tal como sostenía la denuncia del dirigente Juan Grabois. El entonces candidato intentó aclarar que los fondos provenían de una empresa minera, un argumento que se cayó por su propia falsedad en cuestión de horas.
Adorni fue a la TV a confesar que no había declarado 500 mil dólares que tenía en negro sin haberlo consensuado con nadie más por fuera de su equipo. La entrevista en LN+ fue la gota que rebalsó el vaso en la Casa Rosada, al punto de que el argumento del exministro de inversiones en bitcoins no convenció a ninguno de sus pares.
3 Fred Machado hay uno solo
El futuro de Espert dependía de que el empresario acusado rompiera el silencio. Al final Machado habló poco antes de quedar detenido. «Espert no me pidió plata. No me pidió un monto, me pidió ayuda», reveló en una radio. En cambio, la novela patrimonial de Adorni tuvo múltiples personajes que, a medida que aparecían, complicaban más al exvocero.
Desde el «la hizo toda junta» de la escribana Adriana Nechevenko hasta el furcio del amigo de Adorni, Marcelo Grandio, cuando dijo que «el avión lo pagó él con plata del Estado»; pasando por el contratista Matías Tabar, que declaró que las reformas habían costado 245 mil dólares, todos aportaron su granito de arena para estirar por cuatro meses la crisis del Gobierno.
4 Hay operaciones y operaciones
Antes de ratificar por última vez la candidatura de Espert, antes de que renunciara a la postulación, Milei defendió a capa y espada al economista a quien llamaba «El Profe». Las denuncias en su contra las calificó de “chimentos de peluquería, operaciones para ensuciar”.
Al respaldar a Adorni, el Presidente acusó a la prensa durante meses, pero al final, desde España, el mismo día que se definió el paso al costado del ministro coordinador, Milei insistió que su funcionario era «honesto», pero por primera vez le soltó la mano. «Si lo consideran culpable, lo vuelo, lo eyecto yo de una patada», cedió el mandatario. Fue el principio del FIN.
5 El factor Macri
Cada vez que el gobierno de Milei está en crisis, Mauricio Macri anda dando vueltas por ahí. El escándalo Espert motivó que el expresidente volviera a hablar con el libertario después de un año de no tener contacto. Fue dos veces a la Quinta de Olivos en menos de un mes.
«Muy buena”, calificó Macri una de las reuniones que mantuvo con Milei en un mensaje en Twitter, y le dejó un mensaje a la gestión libertaria: “Confío en que el Gobierno iniciará una etapa de cambios orientados a realizar reformas estructurales importantes”.
Frente al caso Adorni, el exmandatario no retomó el dialogo con el Presidente. Y a medida que el PRO quedó atrapado en un laberinto legislativo y sufrió su propia crisis, exteriorizada con la renuncia pública al partido de Esteban Bullrich, Macri endureció su postura. Este viernes, en Mar del Plata, prometió que ambas bancadas amarillas del Congreso votarían la interpelación al Jefe de Gabinete.
6 El juego de Patricia Bullrich
«Nosotros, que combatimos con todo al narcotráfico, no podemos aceptar conductas de personas que hayan recibido plata… Es muy importante aclarar la situación ya, hay que aclararla», le reclamó Patricia Bullrich a Espert en plena campaña. «Su declaración fue desafortunada”, atinó a responderle el entonces candidato. La exministra por entonces también se jugaba un pleno electoral, ya que estaba en la boleta de LLA como aspirante a senadora, y su reproche al economista fue leído como un gesto a su electorado porteño.
La misma lectura se hizo, incluso en la Casa Rosada, cuando Bullrich le reclamó a Adorni que presentara «de inmediato» su declaración jurada, algo que hizo recién un mes después. Si bien hacia afuera Bullrich se enfrentó con el ministro coordinador, incluso al punto de no ponerse de acuerdo en su visita al Senado para el informe de gestión, puertas adentro la senadora jugó con la Casa Rosada para intentar sostener a Adorni, sin quedar expuesta. Pateó todo lo que pudo la interpelación, aplicando varias martingalas del manual de procedimiento legislativo.
«No se puede trabajar con pelotudos», se le adjudica a Bullrich esta sentencia cuando Adorni avisó que quería ir al Senado igual. La exministra y gran parte de la Casa Rosada opinaba que lo mejor para cuidarlo era que no asistiera, porque la presentación de su informe de gestión se convertiría en una interpelación blue.
7 El mismo reemplazante, pero no es lo mismo
Diego Santilli por Espert no es lo mismo que Santilli por Adorni. El actual ministro iba tercero en la lista que encabezaba el economista y, si bien hubo un ida y vuelta con la Justicia Electoral, al final terminó encabezando una boleta en la que su rostro no estaba impreso. Karina Milei y la mesa de campaña entendieron que el currículum del Colorado era mejor opción que Karen Reichardt para mejorar la perfomance de septiembre. Y vaya que lo consiguió, al punto de que dio vuelta la derrota.
Su llegada a la Jefatura de Gabinete está motivada por otros factores, pero en especial porque es una figura que puede pivotar en la eterna interna del triángulo de hierro. Hoy más cercano a Karina Milei, el Colorado no es una figura que moleste en el caputismo. El peor escenario para Las Fuerzas del Cielo, que se cansaban de repetir, era que un Menem (Lule o Martín) asumiera como ministro coordinador. Santilli, de probada muñeca política, promete hacer equilibrio entre ambos sectores.



