La dirigente de la Tupac Amaru en prisión domiciliaria criticó las leyes de Cambiemos que perjudican a los más pobres.
Milagro Sala admitió que marcharía el 21 de febrero en contra del ajuste y la represión del Gobierno en caso de que estuviera libre.
«Estoy muy triste por lo que está pasando en nuestro país. Es muy desolante. Me siento como si estuviese atada, sin poder defender a los que más necesitan», reclamó la dirigente de la Tupac Amaru en radio Del Plata.
«Si estuviese libre estaría en la movilización, pero no por Moyano. Sino para que no se apliquen las nefastas leyes contra los que menos tienen», aclaró.
«Lo que hoy están viviendo los argentinos es injusto, en nuestro país hay muchísima plata», comentó. «Lamentablemente tocan el bolsillo, siempre, de los que menos tienen», graficó.
