Estaba internado y en grave estado por un balazo en el cráneo. En su casa de Barrio Loyola, donde ocurrió el ataque, secuestraron más de 20 vainas servidas
Tras permanecer internado en la terapia del Hospital Iturraspe y con asistencia respiratoria mecánica, falleció el policía de 33 años que había recibido un disparo en su cabeza esta madrugada en Barrio Loyola.
El pasado miércoles a las 3.30 y por causas que son investigadas, Gabriel Osvaldo Gómez, de 33 años, cayó baleado en la cabeza a metros de su domicilio en inmediaciones de Grierson y Hugo Wast en barrio Loyola, en el noroeste de la ciudad.
Los vecinos que escucharon la seguidilla de tiros salieron y hallaron el cuerpo de su vecino tirado en la calle y con la cabeza ensangrentada entonces llamaron al 911. Minutos después llegaron efectivos de la Subcomisaría 12ª y del Comando Radioeléctrico que preservaron la zona hasta la llegada de una ambulancia del SIES 107 que trasladó a Gómez hasta el Hospital Iturraspe.
Los médicos de Emergentología del efector constataron que presentaba un impacto de bala con orificio de salida en la parte frontal y con aparente muerte cerebral y lo conectaron a un respirador artificial y quedó internado en la unidad de terapia intensiva en estado gravísimo.
Vainas secuestradas
Los policías que trabajaron en el lugar secuestraron más de 20 vainas servidas de calibre 9 milímetros y calibre 22. Por lo tanto, y por el sistema de disparo se sabe que las armas usadas en el enfrentamiento fueron pistolas, una calibre 22 y la 9 milímetros es la pistola del policía. Llegaron después los pesquisas de Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal que se hicieron cargo de la investigación.





