Una denuncia al 911 alertó sobre la fiesta clandestina en el barrio privado. Al llegar la policía se encontraron con 50 personas en la vivienda. Se secuestraron bebidas, equipo de música y la lista de invitados
En la noche de este jueves, alrededor de las 23, un llamado al 911 alertó sobre una fiesta «clandestina» que se estaba llevando a cabo en una vivienda del country El Paso, ubicado en Santo Tomé, pese a que por decreto provincial las reuniones sociales y afectivas están prohibidas dese el 9 de abril pasado, como una de las medidas adoptadas para bajar los contagios ante la segunda ola de coronavirus.
Al llegar el personal policial se encontró con unas 50 personas reunidas, festejando la graduación de la hija del dueño de casa, que esa misma tarde se recibió de médica. Se secuestraron equipos de música, una lista de invitados y bebidas alcohólicas
Además, se le inició una causa penal al dueño de la casa, un hombre de 58 años, por la violación al artículo 205 del código penal, el cual indica que «será reprimido con prisión de seis meses a dos años, el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia».
El fiscal que entiende en la causa es el doctor es Federico Grimberg, del Ministerio Público de la Acusación
