El papa León XIV lanzó un fuerte mensaje sobre la situación en Medio Oriente al denunciar un “conflicto atroz” y reclamar caminos de reconciliación, durante el rezo del ángelus en el marco del Domingo de Ramos.

En el inicio de la Semana Santa, el pontífice expresó su cercanía con los cristianos de la región, quienes —según señaló— atraviesan graves dificultades para vivir plenamente estos días religiosos a causa de la guerra.

El mensaje se dio en un contexto de tensión en Jerusalén, donde el Patriarcado Latino denunció que la policía israelí impidió la celebración de la misa en la Iglesia del Santo Sepulcro, un hecho que generó preocupación a nivel internacional.

“Elevemos nuestra súplica al Príncipe de la Paz para que sostenga a los pueblos heridos por la guerra y abra caminos concretos de reconciliación y paz”, pidió el Papa, al tiempo que llamó a no olvidar a quienes sufren directamente las consecuencias del conflicto.

Además, el líder de la Iglesia Católica rezó por los heridos, los fallecidos y sus familias, así como también por los migrantes que perdieron la vida en el mar, en especial frente a las costas de Creta, y por todos aquellos afectados por la violencia en distintas regiones del mundo.