El agente químico y la violencia de género

Imputado por lesiones graves y por privación ilegítima de la libertad, quedó en prisión preventiva el hombre de 50 años acusado de haber quemado con ácido a una mujer de 36 años que está internada en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez. En la audiencia se indicó que cometió el hecho con intención de «borrarle» tatuajes a la víctima, ya que a él «no le gustaban». La fiscal Guillermina Torno calificó los delitos cometidos como hechos agravados por la relación preexistente y el contexto de violencia de género en el que se enmarcaron. El detenido ya había sido imputado por violentar a la mujer, el año pasado.
Leonardo S. fue acusado, en esta oportunidad, por los hechos cometidos entre el 14 y 18 de agosto pasados, en el domicilio donde convivía con la víctima. Tras una discusión, le manifestó que se sentara en una silla y dejara su ropa. «Luego comenzó a pasarle un agente químico sobre algunos tatuajes en brazos, piernas y espalda, causándole lesiones térmicas de primer y segundo grado», indica la imputación.
Al mismo tiempo, sostiene que «le efectuó golpes en su cabeza»; y también le achacaron «haber retenido en dicho domicilio a la víctima contra su voluntad, con la finalidad de que nadie vea sus lesiones, habiéndose retirado en diversas oportunidades (de la casa), llevándose la llave, quedando (la mujer) encerrada en la vivienda».
Días después, la víctima logró contactarse con un amigo a través de una red social y el 22 de agosto, alrededor de las 11 de la mañana, cuando el imputado se fue a trabajar, ella aprovechó que olvidó llevarse las llaves y logró escapar para ir a la casa del amigo, donde estuvo hasta el 24, cuando ingresó al hospital de emergencias, ante el agravamiento del estado de las quemaduras sufridas.
Cuando S. fue detenido, se advirtió que contaba con una imputación anterior por violencia de género, que databa de enero de 2024. En aquel momento se lo acusó por lesiones y amenazas. En tanto, se le ordenaron reglas de conducta a cumplir y la prohibición de acercarse a la víctima.
En la audiencia de esta semana, la fiscal Torno sostuvo que la mujer fue víctima de violencia física y psicológica durante el tiempo que llevaba la relación con el agresor, ya que sufrió situaciones de «control, celos y humillaciones por parte de su pareja». Incluso, trascendió que entre ambas causas siguió recibiendo hostigamiento.
Con todo, el juez Rodrigo Santana resolvió ordenar la prisión preventiva del acusado hasta fines de noviembre, cuando será revisada la misma y Fiscalía podrá pedir la prórroga de la misma, mientras avanza la causa penal.
