Este martes fueron apresados 30 manifestantes vinculados con el grupo Médicos por la Verdad. Todos serán imputados por distintos delitos.
Solo tres de los 30 detenidos este martes durante la manifestación anticuarentena que se llevó a cabo en el Monumento a la Bandera recuperaron la libertad. No obstante, serán imputadas por delitos como quebrantar medidas de prevención de la pandemia y resistencia a la autoridad.
Entre los que quedaron detenidos se cuenta el médico Mariano Arriaga, principal promotor de la concentración de ayer que terminó con incidentes con la policía. Los otros dos manifestantes que quedaron apresados tienen domicilios en otras provincias, lo que complica el trámite de excarcelación.
Así lo manifestó esta mañana la fiscal regional de Rosario, María Eugenia Irribarren. La funcionaria judicial señaló que las personas que aún permanecían en las dependencias policiales son oriundas de Mendoza, Chaco y Río Negro. Arriaga, líder del moviiento Médicos por la Verdad, vive en El Bolsón.
“Todas las personas que fueron demoradas deberán enfrentar audiencia imputativa en libertad. Pero hay tres personas, entre ellas Arrigaga, que aún no fueron excarceladas por tener domicilio en otra provincia. A Arriaga se le atribuyen distintos delitos, porque se considera que su grado de responsabilidad es mayor”, advirtió la fiscal.
Iribarren precisó que los delitos que se les imputará “son los previstos por los artículos 209 del Código Penal, que sanciona a quien instiga públicamente a cometer delitos; el 205, que castiga la violación a las medidas de prevención de una pandemia, y el 239 que habla de resistencia a la autoridad”.
«El delito que prevé pena más alta es el artículo 209, que es el que habla de instigar públicamente a cometer delitos, que tiene hasta seis años de prisión«, agregó la jefa de los fiscales de Rosario.
«Las medidas que se adoptaron por la pandemia no son un capricho. Se tomaron por una situación de riesgo para la sociedad y de crisis epidemiológica y sanitaria. Esas personas fueron muy irresponsables. Pueden tener una opinión diferente, pero no pueden desafiar al esfuerzo que hacemos todos generando y promoviendo una reunión masiva que ponga en peligro la salud de todos. Fue muy grave y peligroso», conluyó Iribarren.
