Si bien Pullaro sostiene que busca «salvar la caja de jubilaciones», las consecuencias del proyecto de ley que impulsa el gobernador podrían perjudicar a los empleados estatales. Desde Amsafé advirtieron que, si se eleva la edad jubilatoria, «corre riesgo la calidad educativa».
El debate sobre la reforma del sistema de jubilaciones en la provincia de Santa Fe sigue generando contrapuntos entre el gobierno de Maximiliano Pullaro y los gremios. Mientras la administración del gobernador hace hincapié en el déficit de la Caja de Jubilaciones y de los regímenes especiales, desde las entidades de trabajadores estatales sostienen que no debe ponerse en discusión el cálculo del haber jubilatorio.
Esta semana, Pullaro sostuvo que busca «salvar la Caja de Jubilaciones de los empleados públicos», por lo que es necesario «modificar algunas cosas que tienen que ver con cuestiones estructurales, ya que es una ley que tiene muchos años y estaba diseñada para otro sistema y para otro momento de la República Argentina”. “Hay cosas que cambiaron, hasta ha cambiado el tiempo que es la expectativa de vida que tiene la gente. Indudablemente, si queremos mantener en el Estado algunas cosas y si queremos sostener el 82%, se tienen que terminar muchos privilegios que tienen que ver con regímenes especiales y con jubilaciones de privilegios”, remarcó en referencia al caso de los regímenes docentes.
Para combatir el déficit que atraviesa su provincia por los nulos envíos de transferencias discrecionales por parte del presidente Javier Milei y lograr «ordenar las cuentas» en su territorio, el mandatario santafesino quiere implementar cambios que provocarán duras consecuencias para quienes cobran una pensión y para los trabajadores que estén por alcanzar los años de aportes.
