Presentó la carta explicando su salida y aseguró que es indeclinable. Aún no se definió su reemplazo. Argumenta diferencias con la gestión del ministerio.
La viceministra de Educación, Adriana Puiggrós, renunció a su cargo. Según trascendió, la renuncia fue presentada el miércoles pasado y si bien hubo tratativas desde Casa Rosada para frenar su salida, la ahora exfuncionaria aseguró que es indeclinable. Hasta el momento no se confirmó su reemplazo.
La renuncia de Puiggrós se da en el marco de fuertes diferencias con el ministro Nicolás Trotta. Según supo El Destape, las mismas obedecen más a las formas de encarar la gestión y la distribución de los fondos. El mensaje que publicó el militante Nacho Levy, de la Garganta Poderosa, terminó de impulsar esa decisión.
A principios de año, Puiggros se había manifestado en contra de las pruebas estandarizadas al asegurar que «evaluar no es un elemento de la enseñanza, es un instrumento de control y de selección y está pensado desde una lógica empresarial. Lo que busca es reducir cantidad de alumnos, de docentes, desde una idea meritocrática”.
Sobre estas declaraciones, Trotta aclaró que no había «contradicción entre lo que pienso yo y lo que piensa Adriana. Ella se refirió no a la evaluación en general, sino a cierta evaluación estandarizada porque no necesariamente esas pruebas reflejan la pedagogía argentina. Pero la posición nuestra es clara y consideramos importante evaluar el sistema. Por eso creamos nuestra dirección de Evaluación y estamos terminando de procesar los resultados de Aprender 2019”.
La exfuncionaria desempeñó varios cargos en la función pública. Parte de esa trayectoria incluye haber sido Directora General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, cargo con jerarquía constitucional de Ministro entre 2005 y 2007. En tanto, en 2001 ejerció el cargo de Secretaria de Estado para la Ciencia, la Tecnología y la Innovación Productiva.
