En una extensa columna, la periodista afectada por el vínculo de Santoro con D’Alessio da sus conclusiones tras el procesamiento dictado por Ramos Padilla.
Tras declarar en la causa, el periodista del Grupo Clarín intentó ponderar el valor de las fuentes para su trabajo y que la iniciativa del juez de Dolores era contraproducente a su oficio.
«Nada de ésto es lo que se evaluó en la causa de Dolores que lleva adelante el juez Ramos Padilla conocida como “D’Alessio” y en la que se investiga el accionar de una red de espionaje», responde Manguel, en su escrito para la Revista Anfibia.
Y continúa: «El magistrado lo dejó en claro en un extenso escrito que leyeron muchos menos que los que lo criticaron como si lo hubiesen estudiado en profundidad. No hubo una sanción a la relación entre los periodistas y sus fuentes ni se indagó sobre las mismas. Decenas de colegas mantuvieron contactos más o menos cercanos con el falso abogado Marcelo D’Alessio».
Por últimó, concluye con una contundente definición de los cargos contra el periodista oficialista: «No se criminalizó esa mutua necesidad entre unos y otros. Breve: se acreditaron conductas concomitantes y funcionales de un periodista funcional a los planes de la banda que el falso abogado integraba».
