Ediles de la oposición y ambientalistas cuestionan el proyecto para hacer tres edificios en Córdoba y Corrientes muy por encima de la altura tope de 23 metros. La Uocra se movilizó para defender la iniciativa y “los 450 puestos de trabajo”
El expediente para aprobar la construcción de tres torres que llegan a triplicar la altura permitida en la «manzana 125», delimitada por Córdoba, Paraguay, Corrientes y Rioja, se debate este jueves en el Concejo con críticas, resistencias y una movilización de trabajadores de la construcción al Palacio Vasallo.
uan Monteverde, edil de Ciudad Futura, uno de los sectores de la oposición que cuestionan al proyecto tal cual está, planteó en La primera de la tarde (Radio 2) sus objeciones.
“Desde el día 1 de este debate, hace siete u ocho meses, presentamos una contrapropuesta porque no queremos que esta iniciativa sirva para hacer rico a los que ya son ricos”, dijo Monteverde y apuntó, en cambio, a pensar en alternativas para afrontar el problema de falta de viviendas populares o para “los que alquilan y no tienen alternativa” de llegar a la casa propia.
Según su óptica, las tres torres de 70, 60 y 40 metros de altura (la primera era de 88 metros pero se redujo en comisión) “solo funcionan para los intereses de los grandes empresarios y que por ser amigos del poder le modifican la altura reglamentaria para que pueda construir”, en relación a los 23 metros fijados para esa zona del microcentro.
“Está todo por arriba de lo que dice la ley. Que se construya pero busquemos otra lógica, con otras alturas y con compensaciones. El centro no necesita más locales comerciales, si está lleno, ¿por qué no usamos esos lugares para fines públicos?”, planteó.
También desde el Concejo, el secretario adjunto de la Uocra Rosario, Sixto Irrazabal, quien llegó con representantes del gremio para apoyar el proyecto, se refirió a la importancia de la obra para abrir 450 puestos de empleo en el sector.
“¿Cuál es el proyecto de Monteverde para crear trabajo?”, dijo ante la consulta de la periodista Agustina Pugliese. “Esto dará trabajo a 450 compañeros, más todo lo que beneficia la obra en sí. No sé si está bien o mal pero ¿en cuatro años que está el proyecto en el Concejo no pudieron cambiar nada?”, dijo.
“No estoy en contra de los concejales, yo estoy a favor del trabajo. No vemos en el Concejo otro proyecto de trabajo”, añadió.
Monteverde negó que Ciudad Futura se oponga a generar obras y trabajo y argumentó: “Es muy falso como se discuten estas cosas. Nosotros queremos que se contruya pero no para los ricos. Esto va a hacer más ricos a los ricos, mientras los problemas de la mayoría siguen sin respuesta”.
“Incluso -continuó- aceptamos que se haga por arriba de los 23 metros legales porque puede ser una inversión grande y con un estacionamiento que puede ser importante pero queremos pensar ciudad de otra manera. Por ejemplo, Berlín y París congelaron los precios de los alquileres. Y acá seguimos construyendo para los que no necesitan”.
Carlos Cardozo, concejal del bloque de Cambiemos, celebró la discusión en el cuerpo deliberativo local y vaticinó la aprobación en la sesión de este jueves.
“Estamos asistiendo a un debate muy rico, todo el que quiso opinar pudo opinar. Este un proyecto positivo para la ciudad”, expresó el edil.
Por otra parte, rechazó las críticas del bloque de Ciudad Futura y manifestó que los concejales solo están subordinados a su propia consciencia.
“A nosotros no nos aprieta nadie”, dijo Cardozo y sostuvo que lo que se estaba tratando en el recinto “está dentro de la normativa vigente”.
Los reproches de vecinos y ambientalitas
En la previa, Celeste Lepratti, lamentó que el cuerpo legislativo local “no tuvo en cuenta a quienes traen propuestas alternativas a la del desarrollador inmobiliario Aldo Lattuca” y se perdió “la oportunidad de apostar a un modelo de ciudad más sustentable y amable con el ambiente y los vecinos”.
“Los procesos de discusión de todas las variantes en un proyecto de tremenda magnitud, han sido muy pobres y sesgados, favoreciendo a los desarrolladores inmobiliarios, que terminan estando siempre por delante de la calidad de vida de la ciudadanía”, sostuvo la edila del bloque Bloque Frente Social y Popular.
Desde el Taller Ecologista también se cuestionaron “las alturas de las torres y la cantidad de metros cuadrados a autorizar, a fin de disminuir los impactos y de armonizar el desarrollo con los criterios urbanísticos existentes”.
“Impulsar la construcción de volúmenes de hormigón cada vez más grandes agrava problemas urbanos, como el efecto isla de calor, profundizando las condiciones de inhabitabilidad en una zona sofocante durante los meses de verano”, explicaba la nota ingresada por los vecinos al Concejo en marzo y de la cual no han tenido respuestas.
Los vecinos y los ambientalistas destacaron “los diversos impactos que tendrá la obra en el entorno durante el período constructivo, que puede durar hasta 6 años, más los conflictos permanentes que se generarán, por ejemplo, asociados a una mayor afluencia de automóviles en una zona, que ya se encuentra colapsada”. “También que los niveles de ruido y contaminación del aire ya se encuentran en parámetros preocupantes y que el proyecto sólo puede empeorar estos aspectos”, añadieron.
El debate llegó al recinto este jueves después del despacho que obtuvo el martes pasado en una reunión conjunta de las Comisiones de Ecología, Planeamiento y Gobierno. Fue avalado por 13 de los 21 concejales de esos grupos de trabajo. Lo apoyaron ediles del Frente Progresista, de Cambiemos y el peronista Osvaldo Miatello.
