«Si Milei dicta, Pullaro copia»
Cada docente santafesino está dejando de percibir 2,5 millones de pesos anuales por la deuda del Gobierno nacional.

La secretaria general de CTERA cuestionó a Nación y a la provincia por aplicar el mismo libreto de ajuste. Becas que se esfuman, comedores vacíos y salarios licuados: la receta que Milei dicta desde Balcarce 50 y Pullaro copia en la Casa Gris. La voz de Sonia Alesso no deja margen para las sutilezas: la docencia está en pie de guerra. “Estamos denunciando el brutal ajuste del Presupuesto Educativo nacional: la quita del FONID, el desfinanciamiento de becas Progresar, la falta de material didáctico, la baja en comedores escolares y copa de leche”, enumeró la secretaria general de CTERA. Detrás de esa lista, un dato alarmante: cada docente santafesino está dejando de percibir 2,5 millones de pesos anuales por la deuda del Gobierno nacional. Por eso, el plenario de secretarios generales votó por unanimidad un paro nacional para el 6 de octubre.
Si Milei dicta, Pullaro copia. “No solo le votaron todas las leyes al presidente, tampoco defendieron a la provincia por los fondos que corresponden. Si se pagara el FONID en Santa Fe, una maestra cobraría 228 mil pesos más por mes. Hoy, con sueldos que no alcanzan y alquileres imposibles, llegan apenas a la mitad del mes”, disparó Alesso.
La bronca docente también apunta al presentismo, que golpea sobre todo a las mujeres: “Se enferman compañeras con cáncer, embarazadas, y a Pullaro parece no importarle. Es una falta de sensibilidad hacia un sector mayoritariamente femenino. Ahí es donde se ajusta con más crueldad”, denunció.
La dirigente recordó el intento de volver a privatizar el sistema previsional: “Se está planteando volver a las AFJP. Ya vivimos eso y sabemos cómo termina: más hambre y desigualdad. Gracias a la pelea docente, en la Constitución provincial logramos que la Caja de Jubilaciones sea intransferible. No vamos a retroceder”.
Alesso aseguró que el plan de lucha va más allá de la cuestión salarial: “Ellos viven hablando mal de la educación, pero quienes sostenemos el sistema somos los maestros, los profesores y los directivos que hoy deben tener otro trabajo para poder llegar a fin de mes”.
El libreto parece el mismo: Nación ajusta, las provincias obedecen. Milei lo escribe, Pullaro lo estudia y lo aplica. Pero en las aulas, la realidad es otra: docentes endeudados, estudiantes con hambre y una escuela pública que resiste. El próximo 6 de octubre, cuando las aulas queden vacías por el paro nacional, será el turno de que la docencia dé su propia clase: una lección de lucha contra el ajuste.
Por su parte el secretario general de Amsafé ya anunció que van a darle continuidad al plan de lucha que busca exigir al gobierno que mejore la cuestión salarial. La decisión se adoptó en un plenario de delegados, donde también se acordó participar de las medidas de acción convocadas por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), que incluye el lanzamiento de un paro nacional docente. “Hay políticas nacionales con respecto a la educación que son muy parecidas a las que adopta el gobierno de Santa Fe”, cuestionó Rodrigo Alonso, secretario general de Amsafé.
Desde el sindicato vienen denunciando una modalidad dentro del gobierno provincial: cerrar las paritarias por decreto, sin apertura al diálogo. La última discusión fue en agosto, cuando la Casa Gris propuso un aumento del 7% semestral. El gremio calificó la propuesta como “insuficiente”, pero el gobierno decidió dar el debate por cerrado.
Con ese trasfondo, los docentes definieron un plan de lucha por tres semanas que incluyó una concentración frente a la Caja de Jubilaciones de la provincia, una movilización frente a la sede de Iapos y una nueva edición de la Marcha de las Antorchas, que tuvo réplicas en distintos puntos de la provincia. Pero ahora van por más: en un plenario que reunió a los 19 delegados departamentales de la provincia, se definió darle continuidad al plan de lucha impulsando acciones locales en toda la provincia.
“Vamos a realizar clases públicas y actividades en las plazas, en los semáforos, en las esquinas más importantes de las distintas ciudades. Son actividades que tienden a exigir al gobierno provincial que mejore la situación salarial, laboral y previsional que atravesamos los docentes y dé marcha atrás con el ajuste”, explicó Alonso, en diálogo con Rosario/12. “El gobierno provincial se tiene que dar cuenta que no va a haber calidad educativa cuando hay ajuste y que los docentes necesitamos tener otro trabajo para intentar llegar a fin de mes”, añadió.
