El intendente de la ciudad de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, alzó la voz este lunes para insistir a la Legislatura para que avance con una normativa que prohíba la actividad de cuidacoches, al tipificarla como delito y/o contravención grave.

En declaraciones a la prensa, Poletti describió la “frustración operativa” que enfrentan los agentes municipales para hacer cumplir la ordenanza que, en 2024, el Concejo de Santa Fe sancionó para limitar la actividad de los trapitos.

Desde entonces y ante la necesaria denuncia de un vecino, el Municipio tiene la facultad de invitarlos a retirarse. Sin embargo, el mandatario reconoció que «una vez retirada la guardia urbana, ellos vuelven».

Así, y pese a ser uno de las pocas ciudades que tiene prohibida la actividad por ordenanza, Poletti lamentó que en la práctica “poco se puede hacer debido a los vacíos legales» que genera la falta de una ley provincial.

Es un reclamo que también suena con fuerza en Rosario, con un intendente Pablo Javkin que brega en el mismo sentido y hasta mantuvo reuniones activas con el Ministerio de Seguridad y con legisladores para, al menos, endurecer el Código de Convivencia. Por el momento, aquí la prohibición rige en las zonas de estacionamiento medido y en los alrededores de eventos masivos o estadios de fútbol.

En tal contexto, Poletti apuntó directamente a la necesidad de un respaldo legislativo. «Si le dan categoría de contravención a un delito, la policía podrá actuar libremente», enfatizó.

Recordó que Unidos ingresó un proyecto unificado al respecto, autoría de la diputada Ximena García, que ya transita los pasillos legislativos y todo indica que no le resta mucho para ser tratado. También presentó uno el senador rosarino Ciro Seisas, alineado con Javkin, que tendría todo dado para ser tratado en la Cámara Alta.

«Somos defensores de que se trate ese proyecto o cualquier otro, pero de forma urgente porque es una preocupación cada vez más grande», señaló el intendente santafesino al respecto.

Y graficó para completar: “Hoy la policía solo puede actuar ante una agresión o extorsión. Caso contrario, el cuidacoche ya está preparado con una bolsita para poner la excusa de que están como vendedores ambulantes. Cuando ven venir a la guardia urbana, dicen que están vendiendo bolsas de residuos.”