El hecho ocurrió este miércoles y luego de una denuncia que realizarán vecinos y comerciantes de la zona. El comerciante que sufrió los daños realizó la denuncia en sede policial.
Pasadas las 15 horas de este miércoles, el grupo de trapitos que opera en la zona de la Terminal de Ómnibus Manuel Belgrano aparecieron de sorpresa en un comercio de calle Belgrano al grito de “Vos nos denunciaste, te vamos a matar”.
Con amenazas, comenzaron a arrojar piedras de gran tamaño que provocaron la rotura de uno de los vidrios del local. Con golpes de puños, amedrentaron al empleado de este comercio, que logró llamar a la Policía y al dueño del local.
Los uniformados arribaron al lugar y aprehendieron a varios de ellos, aunque a los minutos los liberaron porque aún no se había labrado la denuncia. Según supo este medio, la misma fue realizada más tarde en la Comisaría 1era.
“Hoy podemos hablar, no hubo un muerto de milagro. Esto no es joda y nadie hace nada, todos se limpian las manos. Vivimos amenazados, todos, no tenemos paz” relató un comerciante tras lo ocurrido este miércoles.
Ante la consulta de si notaron mayor presencia policial, el consultado por este medio apuntó: “No cambio nada, solo vienen si los llamados. Esto no va a terminar bien.”
A partir de la trascendencia que estaba teniendo el caso, varios medios de comunicación fueron hasta la zona de la Terminal de Ómnibus con el objetivo de visibilizar lo que ocurre en el lugar. Según supo un camarógrafo que estaba tomando algunas imágenes fue amenazado de muerte por estos sujetos.
Los comerciantes subrayan que no les molesta el trabajo que realizan los trapitos, pero no entienden porque el agravio para con ellos.
El contexto de violencia de quienes trabajan en la zona no encuentran respuestas. Según denuncian, la policía solo los detiene por algunas horas y al liberarlos vuelven al mismo lugar.
«Dominan y se sienten dueños de toda la cuadra», dijo la semana pasada un vecino a este medio que, por miedo a represalias, prefirió mantener el anonimato.
“Tenemos que estar pendientes de la hora que abrimos porque venimos y están los trapitos; que pasan toda la madrugada durmiendo en la puerta del comercio. Y no podemos abrir porque nos amenazan”, señaló la semana pasada.
“La situación frente a la terminal es de total caos, es tierra de nadie. Nosotros, los comerciantes, estamos librados al azar. No estamos protegidos bajo ningún concepto.” apuntó otro de ellos. Y agregó: “La problemática constante son los aprietes, los robos, las peleas, las amenazas. Hace poco se agarraron a pedradas y rompieron todos los vidrios de los autos de la calle”.



