Víctor Hugo Morales: “132 votos con los que habría que armar un fueguito”
En su editorial, el periodista y conductor de La Mañana lamentó la media sanción a la reforma de la normativa que establecía subsidios especiales de gas para las regiones más frías del país.

Vanesa Siley, Juan Pablo Luque y Paula Penacca diciendo lo suyo en algo que parece increíble que ocurra, que se tenga que defender a la gente en la Argentina del frío, de su derecho a estar mínimamente abrigada, protegida.
Y después, la votación: 132 votos por las zonas frías contra aquello que había traído un poco de alivio a millones de personas.
Uno mira junio, que está ahí nomás, y dice: bueno, la noche más larga se aproxima. Ya estamos en una noche muy larga con Milei y su gobierno de las corporaciones.
El solsticio de invierno, el frío más intenso, ya se viene. Podría ser una poesía si asociamos el frío a lo emocional, pero es un poco triste. Mejor no, me quedo con esos discursos que acabamos de escuchar.
Es que es suficiente la amargura y el desaliento que provoca el gobierno, tan cruel como las noches heladas que le propone a las zonas frías, aquellas donde la cobija del Estado había llegado con algo de calor.
El gobierno adelanta el frío afiliado a la idea de que no existe, que solo es, como dicen en ciencia, el calor que se va. No hay frío, como los subsidios. El calor que se va.
Ausencia de calor y ausencia de Estado es lo que propone Milei, para juntar plata y quemarla en el altar del Fondo Monetario, su único Dios.
El tema ya venía de hace más de 20 años, pero fue mejorado hace cinco. Millones de personas en territorios donde el frío condiciona la vida, ahí el Estado acarició las noches en las que los pobres duermen en posición fetal, tapados hasta la cabeza, como nunca el gobierno fue una manta protectora.
Máximo Kirchner que empujó las últimas medidas del 2021, sin mal no tengo el año, medidas protectoras, podría decir ahora sí: con la gente adentro, tapada y protegida.
Se trata de ahorrar con el sufrimiento de millones de personas lo que sucedió anoche. Así cualquiera habla de déficit cero. ¿Pero qué gracia tiene?
El gobierno es como un padre que, en su borrachera, llega al hogar, destapa a los chicos, vacía la heladera, suspende la cena y arrastrando las palabras les dice que lo hace por el bien de la familia.
¿Qué locura es esa? ¿Qué hay en los que votan a favor de semejante atropello como sucedió anoche? ¿Cómo ha conseguido el país reunir no dos sino 132 personas capaces de ajustarse a demandas tan inhumanas como las del Fondo Monetario?
¿De dónde proviene el sadismo de los diputados? ¿Qué hay en personas que se promocionan para la política prometiendo trabajar para el pueblo y después van y traicionan con su voto? ¿Tendrán presente lo que es el frío, el hambre que provoca, el daño físico y moral?
¿Se aplaudieron a sí mismos anoche después de la votación? La noche del 21 de junio no está lejos. Es tan larga y tétrica para los más vulnerables.
¿Serán en este caso a los 132 de anoche homenajeados como héroes por Milei? ¿Tendrán el famoso asado del festejo de Milei cuando hace daño y pone esa cara de loco para mostrarse malo, inflexible?
132 votos con los que habría que armar un fueguito, prenderlos fuego para que con ese fueguito entibien un poco la vida. Bueno, eso es lo que vamos a intentar hoy, otra vez. No se puede poner la vida en pausa mientras tengamos una llamita de esperanza.
