Política Nacional

Tras la derrota en La Pampa, temen que ahora Juez no acepte la interna y se rompa Juntos en Córdoba

El resultado también complica el armado en Tucumán, donde hay elecciones en mayo. Al igual que en Córdoba, Juntos todavía no conformó la alianza ni tiene un reglamento, mientras el PJ ya cerró todos los cargos.

 La derrota en las Paso pampeanas a manos del radicalismo fue un mazazo para el PRO y temen un efecto dominó. Por el momento Luis Juez no acepta ir a una interna con Rodrigo de Loredo y en Córdoba se vislumbra un escenario anárquico.

Listas separadas de la UCR y el Frente Cívico aseguran la victoria de Martín Llaryora, el postulante schiarettista. El principal problema es que Juez propone un sistema de encuestas para definir al candidato de Juntos que, por el momento, no termina de convencer a De Loredo.

La victoria radical en La Pampa, donde el PRO invirtió cuantiosos recursos, dejó claro que la estructura del centenario partido puede complicar a sus competidores de Juntos más de lo imaginado. «Una semana en el Alvear a cada uno que nos votó era más barato», se lamentó un dirigente amarillo

La derrota de La Pampa envalentonó a De Loredo: «Las primarias transparentes y respetuosas le dan más volumen a Juntos», tuiteó el diputado tras el triunfo de Berhongaray

En el PRO intentaron bajarle el precio a la derrota y por el número de votantes la asimilaron a las «elecciones del centro de estudiantes de una universidad privada». Desde el calor hasta el aparato, hubo un gran abanico de justificaciones. También operaciones cruzadas para identificar a Martín Maquieyra con Horacio Rodríguez Larreta y no con Mauricio Macri o Patricia Bullrich, que también viajaron a La Pampa a apoyar al postulante amarillo.

Más allá del fracaso, en el PRO temen el efecto que puede tener la caída de Maquieyra en otras elecciones como Río Negro, Neuquén o Chubut, donde no está claro quiénes serán los candidatos.

Tucumán es otro de los distritos donde la interna complica el armado de Juntos. Mientras el PJ tiene resueltas sus candidaturas, la oposición no logró siquiera acordar las reglas de una eventual interna

Tucumán es otro de los casos que genera temor en Juntos. Allí Germán Alfaro, peronista y aliado del PRO, debe competir con el radical Roberto Sánchez para las elecciones de mayo. Ninguno quiere bajarse, pero tampoco logran acordar las reglas de la competencia. El peronismo también juega en esa interna y hasta se habla de «radijaldismo» por la cercanía de algunos postulantes con el gobernador Osvaldo Jaldo.

Se cree que en La Pampa el PJ colaboró fuerte con Martín Berhongaray y movilizó para apoyar al radical. Eso es lo que teme Juez: Juan Schiaretti no lo quiere de postulante ni tampoco Macri. Por eso el senador apuesta a que una encuesta defina al candidato de Juntos. El método es un tanto retorcido: habilitaría la interna si el resultado de las encuestas muestra paridad.

Tras la derrota en La Pampa, temen que ahora Juez no acepte la interna y se rompa Juntos en Córdoba

En Córdoba, a diferencia de lo que ocurre en otros distritos, no hay Paso. Ni para elegir candidatos a gobernador, como así tampoco para elegir postulantes a la intendencia. Por lo tanto, desde hace varios meses el debate se obturó en qué mecanismo elegir, Juez tenía todo encaminado para encabezar el armado provincial con De Loredo como candidato a intendente o vice. El problema es que el radical a fines del 2022 se plantó: comenzó a coquetear con la gobernación y expuso a los caudillos radicales -Mario Negri y Ramón Mestre- por la falta de respaldo.

Por lo tanto, si bien es difícil que haya internas, también es casi poco probable que decline su aspiración provincial. «¿Por qué debería bajarse ahora? Al contrario», reconoció  un radical de diálogo habitual con De Loredo.

La situación de Juez es distinta. Líder de un partido provincial y para muchos unipersonal, su negociación directa con el PRO nacional no le garantizó la unidad amarilla en Córdoba para su candidatura. Menos aun cuando Macri disciplinó parte de la tropa y ordenó a jugar, primero con Gustavo Santos y ahora con De Loredo.

Apremiado por el paso del tiempo, Juez exige definiciones. Busca empujar a De Loredo a disputar la ciudad de Córdoba mientras se lamenta por la fuerte campaña de obra pública que lanzó Schiaretti

Desde hace semanas Juez viene reclamando abiertamente la necesidad de salir a la cancha para contrarrestar la fuerte campaña de instalación que lanzó Hacemos por Córdoba. Obra pública y charlas con los intendentes sin posibilidad de re relección le dieron aire al oficialismo cordobés.

«La única ventaja que tenemos es el tiempo, y lo estamos desperdiciando», repite Juez. Su estrategia, acuerdo con lectura de encuestas, tiene el aval de Mario Negri, jefe de un tercio del radicalismo y terminal de Marcos Carasso, el presidente del partido.

Mario Negri le reclama a Macri una definición rápida para no seguir perjudicando el armado cordobés.

Para esta tribu, el candidato a gobernador debe ser Juez y De Loredo debe garantizar la intendencia de la ciudad de Córdoba. «Primero París, después Francia», en palabras de Mario Negri. El jefe de la bancada radical días atrás le reclamó a Macri por el daño que hace a la coalición su indefinición, que es el mismo reproche que este sector le hace a De Loredo. «A donde va Macri, pierde», dicen en el negrismo, donde conocen de cerca el salvavidas de plomo que es el ex presidente: en 2021, Macri jugó fuerte por Negri y Gustavo Santos.

De Loredo, con el aval de Macri y María Eugenia, reclama desde hace tiempo que se redacte un reglamento que contemple la «definición democrática» de las candidaturas sin descartar el método de las encuestas. El resultado de La Pampa fortalece esa posición.

Aunque Juez, De Loredo, Negri y toda la dirigencia de Juntos repite que «la unidad está garantizada» en Córdoba, no hay hasta ahora ningún papel que lo garantice. La relación entre Juez y De Loredo se fue deteriorando en las últimas semanas, pese al acuerdo de «seguir caminando juntos» para que el candidato a gobernador sea «quien pueda ganarle al peronismo».

Por lo pronto habrá una reunión de la mesa nacional de Juntos este martes. Allí intentarán resolver las dificultades de Mendoza y Chubut, donde no hay acuerdo sobre las candidaturas. También hablarán de Río Negro y Neuquén, aunque a esas provincias las dan por perdidas. Córdoba no está en el temario: creen que por su complejidad merece un encuentro de Zoom aparte.

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