El hombre contó a los medios que llegaron audios amenazantes, no sólo para él sino para todos los vecinos que viven cerca, pero aseguró que no tienen donde ir y se van a quedar. También denunciaron que anoche hubo un solo patrullero en todo el barrio.
Se trata no solo de una familia en vilo, sino de toda una comunidad que vive a merced de la violencia. Tras los dolorosos y violentos hechos vividos en las últimas horas en Empalme Graneros y la comunidad Los Pumitas, que comenzó con la feroz balacera en la madrugada del domingo, que puso fin a la vida de Máximo y dejó a otros tres chicos heridos, y la pueblada protagonizada por los habitantes del barrio que en un día de furia destruyeron varias viviendas que serían propiedad de narcos de la zona, ahora llegan las represalias y la familia del chico asesinado denunció que fueron amenazados desde la cárcel para que abandonen su casa y se vayan del barrio.
«Estamos todos con nervios y con mucho miedo, porque llegaron amenazas para nosotros, contó Julio, papá de Máximo Gerez. El hombre detalló que les llegaron amenazas a través de audios que le hicieron escuchar y que no sólo iban dirigidos a él, sino a todos los que participaron de la pueblada.
«Todavía no caigo en todo lo que pasó, el dolor que tengo nadie me lo va a quita. Yo me voy a quedar, sino tengo a donde ir. ¿Dónde voy a ir?» se lamentó Julio al tiempo que relató que pidió que pongan más policías, pero no tuvo mucha suerte, ya que hubo un solo patrullero durante toda la noche.
«Estamos a la deriva, porque con un solo patrullero no basta en el barrio. Y todos los vecinos estamos con miedo, no confiamos en la policía. Tenemos miedo, todos los vecinos, nos hicieron escuchar la amenaza y fue para todos, pero no tenemos donde ir así que nos vamos a quedar. Estamos todos juntos en esto».
