La medida de la empresa implica una escalada en un conflicto que lleva semanas y que se agravó días atrás cuando la Policía de la Ciudad reprimió a los trabajadores durante una protesta en la estación Las Heras de la línea H y detuvo a 16 trabajadores, entre los que estaban el secretario adjunto de la AGTSyP, Néstor Segovia, y otros miembros del gremio.

Los despedidos también son integrantes de la organización sindical. Según trascendió uno de ellos es delegado gremial y los otros dos formar parte de la Comisión Directiva de AGTSyP, de los cuales no brindó nombres. La empresa los acusa de «haber cometido agresiones e incidentes durante la apertura de molinetes el jueves pasado en la Línea H».

«Cabe mencionar que estas tres personas ya contaban con antecedentes de hechos similares por los que se los había intimado», indicó la empresa concesionaria en un comunicado y agregó que «debido a los cargos gremiales que ocupan estos empleados, los despidos están siendo notificados a la Justicia Laboral a efectos de que la misma autorice la exclusión de su tutela gremial».

Además, la empresa informó que este lunes hizo una nueva presentación ante el Ministerio de Trabajo de la Nación para que se intime a la AGTSyP «a que cese en las diversas conductas que viene desarrollando desde hace más de 40 días para entorpecer la normal prestación del servicio».

Sobre las supensiones, Metrovías precisó que «ascienden a la fecha a 171», de los cuales un total de 131 corresponden a delegados gremiales que cuentan con tutela sindical, «originados en acciones ilegales tales como la ocupación de instalaciones, apertura de puertas de emergencia y/o liberación de molinetes para facilitar la evasión, o directamente impedir la normal prestación del servicio».

Desde el gremio advirtieron sobre “la gravedad extrema” de la situación en virtud de que Metrovías “ha decidido sancionar a trabajadores que ejercen su derecho de protesta”. También recordaron que más de una vez la empresa comunicó sanciones que después no se efectivizaron por lo cual estaban a la espera de si los telegramas efectivamente llegaban para definir una respuesta.