Rafael Correa: “Hay que seguir luchando y, sobre todo, tener fe que la victoria final será nuestra”
El expresidente de Ecuador respaldó a la líder del peronismo, dijo que Latinoamérica atraviesa un nuevo Plan Cóndor y cuestionó a quienes votaron a Milei: “Yo no voy a caer en esos paternalismos que tanto daño le han hecho a América Latina”, declaró en Radio 750.

“No hay coincidencias en América Latina”. Así comenzó la entrevista el expresidente y economista ecuatoriano, Rafael Correa, a un año de la condena y proscripción de Cristina Fernández de Kirchner.
En una extensa charla con Radio 750, Correa analizó la actualidad del continente, la condena a los líderes latinoamericanos, la guerra judicial y dejó un mensaje de esperanza para estos tiempos a los que definió como “recios” y de “doble moral”. “Hay que seguir luchando y, sobre todo, tener fe que la victoria final será nuestra”, dijo el expresidente.
Guerra judicial en América Latina
La persecución judicial de los líderes latinoamericanos es cosa de este siglo. En el anterior, cuando las dictaduras azotaron la región, tampoco fue una coincidencia: era el Plan Cóndor y estaba organizado por Estados Unidos.
“Que exista persecusión judicial contra Cristina, su servidor, contra Lula da Silva, Evo Morales, Jorge Glas, Pedro Castillo, próximamente contra (Gustavo) Petro, te lo puedo dar firmado, no es coincidencia, es una estrategia regional coordinada desde el norte”, aseguró el expresidente.
Ahora usan jueces, fiscales y, aun más importante, a los medios de comunicación que estigmatizan, generan consenso y, para el momento de la condena, los procesos judiciales ya no necesitan pruebas.
“Ya ni se analizan las cosas, ya están condenados en los titulares, incluso si no hay relación entre la condena y las acusaciones, no importa”, declaró Correa en Escuchá Página|12.
Así, bajo la denominación de uso y elaboración de Cristina Fernández de Kirchner, la de Partido Judicial, el líder de Revolución Ciudadana señaló que los tribunales hoy funcionan como en otro momento lo hacía el Partido Militar: no les gusta el gobierno y terminan con la democracia.
En el caso de Ecuador, la mancomunión con Estados Unidos fue probada. “Cada semana se iba a reunir la fiscal corrupta, que dicho sea de paso, como premio la mandaron de embajadora a la Argentina, una mujer semi ignorante que se llama Diana Salazar, porque se prestó para todo y coordinaba con el embajador de Estados Unidos», recordó el expresidente. “¿Se imaginan si en nuestro gobierno hubiéramos hecho eso, si Cristina en su gobierno hubiera hecho algo similar? Sería un escándalo que hubiera dado la vuelta al mundo, pero como es contra la izquierda, contra el progresismo, ni siquiera América Latina se entera. Pero eso es lo que estamos viviendo. Entonces, ¿cómo se resuelve esto? No hay dónde acudir», agregó.
Qué hacer
“Hay que fortalecer las instancias internacionales”, resumió Correa, quien advirtió, sin embargo, que estas instancias, el Sistema Interamericano y el Sistema de Naciones Unidas, particularmente, el Comité de Derechos Humanos y Naciones Unidas, han sido desfinanciadas y, por tanto, debilitadas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
En segunda instancia, dijo el expresidente, la prioridad debe ser recuperar el poder político. “Cuando recuperemos el poder político se les derrumbarán todas las farzas que han hecho contra mí. Por si acaso, el último caso de lawfare es la proscripción de mi partido político, el partido más grande del país, Revolución Ciudadana, que gobernó durante diez años», contó Correa a propósito del impedimento preventivo que el Poder Judicial puso sobre su organización. “No sabemos ni de qué nos acusan, cómo defendernos, hemos pedido información. Que no, que es reservada la información en Fiscalía nos dicen. Pero no hay ley que te diga que te pueden sancionar antes de que Fiscalía dictamine ‘si, aquí hubo dolo’ y un juez te condene”, continuó.
Mejorar la cultura política
Alejado de las interpretaciones condescendientes con los votantes del actual presidente argentino y líder de La Libertad Avanza, Correa dijo que la victoria de Milei “fue una sorpresa”.
“Es un país tan especial y tan culto que me dolió en el alma que por la desesperación, la decepción, elijan a un payaso como Milei, ¿no?”, señaló el expresidente. “Algunas veces la gente cae en la desesperación y piensa que no se puede estar peor y siempre se puede estar peor”.
Un absurdo, así definió la presidencia de Javier Milei y al sector libertario que hoy gobierna en Argentina. “Vivímos en una sociedad, la acción colectiva es tan o más importante que la acción individual para el progreso de los pueblos ¡Y esta gente niega la acción de colectiva! Creen que todo es en función del individualismo egoísta y cada uno buscando su propio fin de lucro, la mano invisible es tan invisible que nadie la ha visto ¡No existe!“, ironizó Correa.
La situación, dijo, es similar al voto a Daniel Noboa, a quien los ecuatorianos ya conocían y a pesar de eso, aunque no le dieron la victoria al candidato de la derecha ecuatoriana, un 44 por ciento de los ciudadanos lo acompañaron. Correa comparó la terquedad de ese sector de la sociedad de su país con la insistencia del ludópata.
“Yo no voy a caer en esos paternalismos que tanto daño le ha hecho a América Latina, que somos víctimas de los malos gobernantes: ese mal gobernante llegó ahí por algo. El ciudadano irresponsable, insconciente, no es solo víctima es cómplice, entonces, tenemos que madurar políticamente, mejorar nuestra cultura política. Y creo que tenemos algunos sesgos psicológicos, qué se yo, no solo nos engañan, nos gusta ser engañados, porque hay cosas que sabemos que son imposibles y, de todos modos, apostamos“, analizó el economista.
