Tras la reiterada defensa que hizo el jefe de Gabinete en el Congreso Nacional de los funcionarios que mantienen empresas offshore, el actual diputado y ex ministro de Economía le recordó a Marcos Peña que «si alguien abre una cuenta en un paraíso fiscal es porque esconde algo y no quiere pagar impuestos». También denunció que las llamadas offshore son «una guarida, una cueva, sucias y turbias», y que «no pueden gobernar así».
Kicillof aprovechó la ocasión también para recordar que a Valentín Díaz Gilligan le pidieron la renuncia como subsecretario general de la Presidencia cuando se le descubrió una cuenta en Andorra, y contrastó ese caso con el del ministro de Finanzas, Luis Caputo. «No paran de encontrarle cosas todos los días», advirtió, y reclamó su renuncia: «Los Panama Papers hicieron que se fueran montones de funcionarios en todo el mundo por el solo hecho de aparecer (…) lo mejor que pueden hacer es apartarlo».

