Cómo mide Pullaro entre votantes de todo el país
El sondeo de la consultora Zentrix, sobre un clima social de polarización y malestar en ascenso, sondea sobre la imagen del santafesino fuera de la provincia.

Maximiliano Pullaro empezó a transitar la pasarela nacional donde se arma y desarma la escena política del país que seguirá en el futuro inmediato. Una encuesta lo ubicó entre algunos nombres relevantes para medir la percepción del electorado, en un año donde pidió pista con el armado de Provincias Unidas, esa alianza de cinco gobernadores, y donde finalmente logró llevar adelante la reforma constitucional y la posibilidad de ser reelecto para la Casa Gris.
La encuesta realizada este mes por Zentrix Consultora indagó en un universo nacional de 1.029 casos distribuidos en las 24 provincias, acorde a rangos etáreos y de género, y con la proporción de 56% de votantes a Javier Milei y 44% a Sergio Massa, en el balotaje de 2023.
En ese escenario, Pullaro aparece con 18% de imagen positiva, 22,9% de imagen regular; 39,9 de imagen negativa, y un desconocimiento popular de 19,1%. Con valores más específicos, el sondeo le asignó al santafesino en cuanto a imagen: muy buena, 3,5%; buena, 14,5; regular, 22,9; mala, 18,2; muy mala, 21,7%.
Para las alquimias que cada frente político carbura en esta campaña y la de 2027, vale observar qué opinan de Pullaro los votantes de Milei, y los que votaron a Massa hace dos años. Entre los electores del presidente, 25,6% valora positivamente a Pullaro, 25,4% lo considera un político «regular», y 31,7% le asigna imagen negativa. El 17,1% no lo conoce.
Entre los que votaron a Massa en 2023, solo 7,4% opina positivamente de Pullaro; 22% imagen regular; 50,6% lo reprueba. El 20,1% lo desconoce directamente.
En el análisis, la consultora concluye en que a Pullaro se le valora su gestión en seguridad pública, «la firmeza frente al delito organizado en Rosario», destaca el informe. Aprecia que «sus simpatizantes lo ven como un dirigente joven que aporta renovación y proyección nacional al radicalismo».
Asimismo, en esta etapa inicial de su vidriera nacional el déficit señalado parte de los encuestados que sí lo conocen en Santa Fe. «Excesiva dependencia del discurso de seguridad, con dudas sobre su capacidad para abordar problemas estructurales más allá de la agenda policial», consigna el documento de Zentrix.
«También se lo cuestiona por representar a un radicalismo fragmentado, con limitaciones para consolidar liderazgo fuera de su provincia», agrega. Por ahora, si bien tiene campo para crecer en el concierto político del país –sobre todo ante el declive de figuras con más recorrido– «persiste la percepción de que su liderazgo sigue siendo parcial y acotado al plano provincial».
La performance de Pullaro en este sondeo emparda más o menos con la de otros dos nombres de la componenda interprovincial: el gobernador chubutense Ignacio Torres y el diputado y ex mandatario cordobés Juan Schiaretti. El patagónico tiene 20% de imagen positiva, 37% negativa y un desconocimiento de 23%. El mediterráneo ostenta una imagen positiva de 20,4; pero una opinión negativa que llega al 48,4%.
El capital de estos, según el estudio, radica en que no tienen todavía un techo determinante como los otros de conocimiento negativo en el electorado.
En esta comparación de dirigentes, la tónica muestra polarización y desgaste general, con niveles muy altos de rechazo en casi todos. Javier Milei concentra un 34,6 % de imagen positiva y un 58,1 % de negativa, lo que representa una caída de 1,6 puntos porcentuales en la positiva respecto a julio, trasladados casi en su totalidad a la negativa. Axel Kicillof, en cambio, exhibe un 39,4 % de imagen positiva y 51,5 % de negativa, con una suba de 3,6 puntos en la positiva respecto al mes anterior, sostenida tanto en su propio electorado como en parte de los votantes que en julio lo evaluaban regular. En este sentido, Kicillof logra consolidar una base de apoyo algo más amplia, mientras Milei evidencia un desgaste acelerado en sectores que hasta julio lo veían de manera más favorable. El resto de los dirigentes se mueven en márgenes acotados, con predominio de percepciones negativas.
Por otra parte, Patricia Bullrich alcanza un 31,7 % de imagen positiva frente a un 62,5 % de negativa, mientras que Luis Caputo se ubica en 28,2 % positiva y 62,3 % negativa, ambos con altos niveles de rechazo. Máximo Kirchner registra un 23,2 % positiva y 60,5 % negativa, consolidando un núcleo duro adverso, mientras que Juan Grabois aparece con 37,7 % de positiva y 51 % de negativa, una de las imágenes más polarizadas.
El informe de la encuestadora apunta el clima social «dominado por el malestar económico y una percepción generalizada de deterioro. El 50,8 % de los encuestados se ubica en las clases baja o media baja, lo que marca la autopercepción de vulnerabilidad de más de la mitad de la población. A su vez, el 40,5 % califica su situación personal como mala o muy mala, cifra que trepa al 56,7 % entre los votantes de Sergio Massa y desciende al 25,4 % entre los votantes de Javier Milei, lo que evidencia una fuerte brecha según la identidad política».
La polarización es evidente en este estudio. La visión negativa sobre el presente del país y sus perspectivas alcanza al 64 % del total en promedio. Pero alcanza 98,6 % entre los votantes de Massa, mientras que entre los votantes de Milei el 40,2 % la considera positiva. «La evaluación de la realidad económica está atravesada por la pertenencia electoral más que por indicadores objetivos compartidos», concluyen.
En otros aspectos, la encuesta señala que el 67% descree del índice de inflación que publica el INDEC, incluso entre los votantes de Milei (44%).
