Destacadas

Una herramienta contra la pesadilla colectiva de la era Milei

Endeudados, pero no resignados

Ante el flagelo del endeudamiento familiar que en Santa Fe aqueja a unas 413.000 personas, un manual propone organizarse para enfrentarlo.

La diputada nacional Caren Tepp, impulsora del manual. Gentileza –

Más de la mitad de las personas adultas en la Argentina tiene algún tipo de deuda. Para Ciudad Futura, Movida Ciudad y MATE, no se trata de una suma de malas decisiones individuales sino de un fenómeno económico que atraviesa a millones de familias. Con esa mirada elaboraron el Manual de Autodefensa Financiera, una guía que propone dejar de pensar el endeudamiento como un fracaso privado y empezar a discutirlo como un problema colectivo y político.

La consigna que atraviesa las 21 páginas del documento es directa: “¡A desendeudar!”. Pero el camino que propone no pasa solamente por aprender a administrar mejor una tarjeta, comparar tasas o evitar determinados préstamos. Sus autores prefieren hablar de “autodefensa financiera” antes que de educación financiera porque entienden que el problema no está en una supuesta falta de conocimientos de quienes se endeudan, sino en un sistema que combina ingresos deteriorados, crédito cada vez más accesible y costos financieros elevados.

El manual identifica tres engranajes de lo que denomina la “máquina de endeudar familias”: la pérdida de poder adquisitivo, la digitalización de las finanzas y la desregulación del crédito. En ese escenario, las tarjetas, los préstamos rápidos y las aplicaciones financieras dejan de ser herramientas para financiar una compra excepcional y pasan a utilizarse para cubrir necesidades básicas: comida, alquiler, servicios o gastos cotidianos. Así, parte del ingreso futuro queda comprometido para pagar la supervivencia del presente.

En Santa Fe el problema atañe a alrededor de 413.000 personas en mora crediticia para el registro del Banco Central al mes de julio. Esto es el 13% del universo de bancos y fuentes no financieras de crédito.

La expansión del crédito digital ocupa un capítulo particular. El manual advierte sobre préstamos que pueden obtenerse desde el teléfono, con pocos requisitos y en cuestión de minutos, pero con costos financieros que pueden resultar muy elevados. El documento señala además que el fenómeno golpea especialmente a sectores con empleos precarios, jóvenes y mujeres. En el caso de estas últimas, vincula el endeudamiento con las tareas de cuidado: muchas veces son ellas quienes recurren al crédito para sostener los gastos familiares y terminan resignando consumos propios, incluso vinculados con la salud.

Pero la deuda –plantea el trabajo– no se limita al bolsillo. También ocupa tiempo, genera ansiedad, vergüenza, culpa y aislamiento. Los mensajes y llamadas de cobradores pueden instalar una situación de alerta permanente. Para los autores, esa carga emocional constituye una forma de “privatización del malestar”: un problema producido socialmente que termina siendo vivido como una falla personal dentro de cada hogar.

Por eso el manual incorpora una serie de herramientas de defensa frente a las cobranzas. Recuerda que una deuda no es un delito y que nadie puede ser encarcelado por no pagarla. También advierte que una empresa o agencia de cobranzas no puede amenazar, hostigar, contactar al empleador, avergonzar públicamente al deudor ni comunicarse con familiares, vecinos o amigos para presionarlo. Frente a una situación de este tipo, recomienda guardar mensajes, capturas de pantalla y registros de llamadas, y reclamar por escrito la información precisa sobre el origen, capital, intereses y demás componentes de la deuda.

El texto también busca desactivar algunos de los temores utilizados habitualmente en las cobranzas extrajudiciales. Una carta documento, explica, no equivale a una sentencia judicial. Y una amenaza de embargo del sueldo en 48 horas tampoco constituye por sí misma una orden de embargo: para llegar a esa instancia debe existir un proceso judicial y una resolución correspondiente. El manual recomienda no firmar refinanciaciones ni entregar dinero sin verificar quién reclama la deuda y exigir siempre una liquidación detallada y los comprobantes correspondientes.

La propuesta, sin embargo, va bastante más allá de defenderse frente a un cobrador. En su tramo final, el manual llama a sacar la discusión de las casas y llevarla a espacios colectivos: talleres, reuniones y organizaciones capaces de compartir información y estrategias. “Nadie sale de la deuda en soledad”, sostiene el documento, que plantea la necesidad de “desprivatizar” el malestar y convertir una suma de problemas individuales en una demanda social.

Desde esa perspectiva, el desendeudamiento también requiere decisiones políticas. El manual propone discutir una emergencia crediticia y de deuda, quitas, límites al peso de las cuotas sobre los ingresos, regulación de las fintech y de las tasas y costos financieros, además de mecanismos para recuperar el control estatal sobre determinadas prácticas del sistema financiero.

La apuesta de fondo es cambiar la pregunta. En lugar de interrogar a cada deudor sobre qué hizo mal, propone discutir por qué millones de personas necesitan endeudarse para llegar a fin de mes.

La diputada nacional Caren Tepp, impulsora del Manual, remarca que “el sistema es abusivo con el consumidor. Existen prácticas que tienen que ver no solamente con tasas usureras, sino también con las formas que utiliza el sistema para presionarte en el pago: llamados a cualquier hora del día, ingresar a tu agenda de contactos y comunicarse con un familiar o con tu jefe, todas prácticas ilegales”, señala.

“Frente a toda esa desesperación, con este manual planteamos, primero, entender por qué hoy 20 millones de argentinos están endeudados y 6 millones de ellos en situación de mora –explicó la legisladora santafesina– Queremos sacar esa deuda que se vive como un malestar privado, una culpa o vergüenza, y poder decir que es producto de decisiones económicas y políticas del Gobierno”. Y por eso, propone, “hay que empezar a organizarnos para cambiar las reglas”.

Noticias Relacionadas

Se inaugura en octubre

Editor

Fueron atendidos 5.446 pacientes el primer semestre

Editor

Crisis en la industria del calzado: la producción cayó 26,5% y se perdieron más de 9.000 empleos

Editor
Secret Link