Pero el alivio no es sólo un número sino un repliegue para llegar preparado ante un eventual avance de la cepa Delta, que, según la ministra de Salud, Sonia Martorano, podría darse en dos o tres semanas. Por eso también se llegó a lograr dar licencia de algunos días a los terapistas para que tomen un descanso después de meses de ponerle el cuerpo sin alivio.