Con la conclusión del periodo de conciliación voluntaria y sin nuevas audiencias programadas, se confirma el cierre definitivo de la planta ubicada en Puerto General San Martín
Este viernes 28 de agosto venció la conciliación voluntaria en el conflicto laboral que rodea a la planta de caucho de la empresa Pampa Energía.
Tras semanas de incertidumbre y negociaciones se confirmó que no habrá prórroga ni nuevas instancias de diálogo, dando por concluida la disputa gremial.
Según explicó Mauricio Brizuela, titular del Sindicato de Petroquímicos de Santa Fe, alrededor de 200 trabajadores quedaron afectados por la medida, de los cuales la mitad acordó retiros voluntarios.
“Casi 100 compañeros tuvieron que agarrar el acuerdo, pero lo grave es que se quedan sin trabajo de calidad. Es un día triste”, señaló Brizuela en declaraciones a RTS. Además, detalló que 25 trabajadores serán reubicados en distintas plantas del país y que un grupo reducido continuará vinculado a tareas de mantenimiento.
El dirigente sindical atribuyó el cierre a las condiciones actuales de producción en el país y cuestionó la apertura de importaciones. “Esta empresa cierra por la apertura indiscriminada de importaciones y lo caro que es producir hoy en el país, entre servicios e impuestos”, sostuvo ante el mismo medio.
Brizuela también reclamó la intervención de la Provincia ante el cierre de industrias y planteó la necesidad de avanzar con obras de infraestructura energética.
En ese sentido, Brizuela mencionó un anteproyecto para retomar el gasoducto que quedó trunco y sostuvo que su concreción podría favorecer la radicación de nuevas inversiones industriales en Santa Fe.
“Nos ponen a competir con un gigante como China. Si no frenan con esto, la situación será mucho peor”, advirtió el titular del sindicato, quien también cuestionó que Pampa Energía haya concretado una inversión vinculada a la producción de urea en Bahía Blanca y no en Santa Fe por la falta de disponibilidad de gas.

