Proponen beneficios fiscales para reactivar los locales vacíos del centro
Un proyecto que comenzó a analizarse en la comisión de Gobierno propone exenciones y bonificaciones impositivas para comerciantes que abran locales cerrados durante al menos seis meses y para propietarios que los pongan nuevamente en alquiler.
Ante el aumento de persianas bajas en el centro, el Concejo comenzó a analizar un proyecto para crear un régimen de incentivos fiscales destinado a promover la ocupación de locales comerciales vacíos en el casco histórico y el área central de la ciudad.
La iniciativa presentada por el concejal Pablo Basso apunta especialmente al sector comprendido entre avenida Pellegrini, bulevar Oroño, avenida Belgrano y el río Paraná, incluyendo las galerías comerciales.
La propuesta busca atender la situación del casco histórico, donde actualmente se concentra una importante cantidad de locales sin actividad. Muchos de esos inmuebles permanecen cerrados, no generan actividad comercial y pueden acumular deudas vinculadas a la Tasa General de Inmuebles (TGI).
Según el XII Relevamiento de Locales Comerciales realizado por el Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario (Cocir) y el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNR, la tasa general de locales vacíos en Rosario llegó al 12,5% en junio de 2026.
La problemática es aún más marcada en el área central, donde el porcentaje ascendió al 13,4% sobre los más de 7.400 locales relevados. En el microcentro, la vacancia alcanzó el 15,1%, mientras que en las galerías comerciales llegó al 13,5%.
Algunas de las principales arterias comerciales también registraron un fuerte incremento de locales cerrados durante el último semestre. El caso más significativo fue el de la peatonal Córdoba, donde la vacancia pasó del 9,2% en diciembre de 2025 al 17,2% en junio de este año. También crecieron los locales sin actividad en calle San Luis, Santa Fe, peatonal San Martín y Paseo del Siglo.
Qué beneficios propone el proyecto
La iniciativa contempla incentivos tanto para quienes decidan abrir un nuevo comercio como para los propietarios que vuelvan a poner en actividad sus locales.
En el caso de los comerciantes, se propone: Exención del 100% del DREI durante el primer año de actividad, Bonificación del 50% del DREI entre el mes 13 y el 24 y Exención total de los derechos correspondientes al trámite de habilitación comercial.
Por otro lado, los propietarios de locales que hayan permanecido cerrados durante al menos seis meses y concreten un nuevo contrato de alquiler podrían acceder a una bonificación del 50% de la TGI, por un período equivalente a la duración del contrato y con un máximo de 24 meses.
Para acceder al régimen, la inactividad del local deberá acreditarse mediante el cese de la habilitación anterior, registros de consumo mínimo o nulo de servicios como luz y gas, o una certificación de vacancia emitida por Cocir.
La propuesta también establece que no podrán acceder a los beneficios aquellos comercios que simplemente se trasladen de un local a otro dentro del mismo polígono, salvo que se trate de una ampliación o de la apertura de una nueva unidad comercial.
Entre los fundamentos, los autores del proyecto sostienen que la vacancia comercial no solo impacta en la actividad económica y el empleo, sino que también afecta la recaudación y deteriora el entorno urbano. La apuesta es reducir los costos iniciales de apertura y generar un incentivo cruzado para que comerciantes y propietarios vuelvan a poner en movimiento los locales que hoy permanecen con las persianas bajas.
