“La situación amerita que estemos unidos”
Representantes de distintos gremios se reúnen este lunes para acercar posiciones en pos de normalizar la central obrera, para luchar contra la reforma laboral.

La sede rosarina de la Confederación General del Trabajo (CGT) se encamina a una normalización. Luego de quince años sin lograr definir una conducción política, y sin el reconocimiento de la central obrera nacional, más de noventa gremios locales aceleraron las conversaciones para volver a poner en funcionamiento una de las filiales obreras más importantes del interior del país. Este lunes por la tarde los secretarios generales se reunirán en el sindicato de Luz y Fuerza para terminar de acercar posiciones, con el objetivo de formalizar la situación el próximo 20 de noviembre, el Día de la Soberanía Nacional. La posible sanción de una reforma laboral, el recambio de nombres en la CGT nacional, y los constantes ataques del gobierno libertario contra los derechos de los trabajadores, entre los principales motivos que explican la unidad. “La situación amerita que estemos unidos y acompañando a todos los trabajadores de cara a la avanzada que se viene”, sintetizó Antonio Donello, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Rosario.
Las conversaciones entre los gremios venían de largo rato y no fueron pocos los intentos de los principales secretarios generales locales por normalizar la situación de la CGT Rosario. Pero esta vez huele distinto. Así lo marca el consenso expresado por más de noventa organizaciones gremiales que el viernes 31 de octubre se reunieron en el auditorio del Sindicato de Camioneros de Santa Fe, sobre calle Pasco al 100 en la ciudad de Rosario, con el fin de comenzar a trabajar en ese sentido. “La unidad no se impone, se construye entre todos”, remarcaron en un comunicado, donde además consensuaron una serie de consignas vinculadas a fortalecer “la defensa de los derechos laborales”.
Las expectativas por normalizar la central obrera son altas. Al punto que pusieron fecha: si todo va bien, el próximo 20 de noviembre, Día de la Soberanía Nacional, los referentes gremiales se reunirán para formalizar los papeles, elegir autoridades, y presentar oficialmente la nueva CGT Rosario. Los gremios aún no definieron cómo se ejercerá la conducción, aunque al momento se impone la idea de un secretario general, acompañado por diversas secretarías adjuntas. Tampoco se hablaron de nombres, pero es cierto que algunos se imponen por su propio peso y recorrido. Esos aspectos se terminarán de limar este lunes en un cónclave previsto en el sindicato de Luz y Fuerza, desde las 17 horas.
“La situación amerita que estemos unidos y acompañando a todos los trabajadores de cara a la avanzada que se viene. Una filial tan importante como es Rosario no puede estar al margen de esta realidad. Hoy vemos en la mayoría de los gremios una voluntad muy importante en querer llevar adelante esto”, evaluó Donello, en diálogo con Rosario/12. “Es un contexto apropiado para que los trabajadores de la ciudad tengan un lugar para encontrarse, para debatir, y para pedir acompañamiento en caso de despidos, suspensiones, cierres y demás situaciones que estamos viendo a menudo en toda la región”, agregó.
El contexto no es menor. El gobierno nacional ratificó sus intenciones de avanzar en una reforma laboral, impulsado por el acompañamiento popular en las urnas que le dio la victoria en las elecciones legislativas nacionales de octubre. Eso encendió las alarmas en el movimiento obrero, que viene sufriendo las consecuencias de un modelo económico que ajusta por abajo.
A eso se le suma la renovación de la CGT nacional, que ahora tiene como principales referentes a Cristian Jerónimo del sindicato del vidrio, Jorge Sola, del Sindicato del Seguro, y el camionero Octavio Argüello. Los gremios locales no ven con malos ojos el recambio: varios intentos por normalizar la central obrera se frustraron desde la propia conducción nacional.
“Estamos viendo cómo se destruye la industria nacional, los puestos de trabajo, están liberando las importaciones y ahora quieren venir con una reforma laboral, que no es más que una quita de derechos. En Europa se habla de reducir la jornada laboral y acá plantean jornadas de doce horas. Vamos al revés del mundo”, cuestionó Donello. “Tenemos los salarios planchados y el consumo a la baja. Si se cae el consumo se cae la producción, y si se cae la producción empiezan las suspensiones y los despidos. Todo eso está pasando y genera preocupación en múltiples sectores. Es el momento de la unidad”, completó.
Historia torcida
Más de quince años pasaron desde el 9 de abril de 2010, cuando se realizó el último congreso de la CGT Rosario en donde se intentaron elegir formalmente autoridades. En aquel entonces, Rubén López, referente de Camioneros, fue elegido para liderar la filial de la central obrera rosarina. La legitimidad de esa elección fue cuestionada por la lista oficialista, encabezada por Néstor Ferraza, titular del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario, que cuestionó la falta de autoridades “que garantizaran la democracia sindical”. El sector desconoció el plenario realizado en el club Sportivo América y pidió la intervención de la conducción nacional, en ese entonces a cargo de Hugo Moyano.
Previo a eso, la situación de la CGT local tampoco llevaba el mejor de los rumbos. Aquella elección era la primera tras la normalización de 2004, luego de varios años de estar oficialmente intervenida. En 2008 se logró consenso para que Ferraza continúe al frente de la central obrera local hasta marzo de 2009. Vencido el plazo, los gremios convocaron a un congreso en el Sindicato de la Carne, sin llegar a buen puerto. Todo quedó en cuarto intermedio hasta el cónclave de Sportivo América. Desde entonces, la central quedó sin conducción, naufragando en sus propias internas, y desdibujada dentro de la representación gremial local.
Los reparos
A la fecha fueron múltiples los intentos por formalizar el espacio, pero en algunas oportunidades los intentos se toparon con la negativa de la CGT nacional. Distintas situaciones fueron tensionando la relación de a momentos y acercándola en otros. Ahora, desde Rosario buscan contar con la venia de la conducción nacional para esta nueva etapa. Pero también tienen una convicción: si eso no sucede, avanzar por cuenta propia.
“Hace años que venimos reclamando la normalización de la CGT Rosario. El año pasado incluso nos la denegaron. Pero estamos en un momento donde creemos que es importante acelerar y poner en marcha esta unidad, porque el gobierno va por todo”, apuntó Gustavo Méndez, del sindicato del Seguro.
“Sabemos que en la CGT hay nuevas autoridades y queremos ser respetuosos de ese proceso. Pusimos el 20 como fecha tentativa y esperamos tener el aval de la CGT nacional. Si eso no se da, labraremos un acta ante un escribano y estableceremos las autoridades correspondientes”, adelantó en diálogo con Rosario/12.
Para el dirigente, la normalización de la confederación es fundamental para la unidad del movimiento obrero rosarino. Hoy muchas de las representaciones sindicales de la ciudad, como la Intersindical Rosario, contienen a gremios con pertenencia a la CGT, que también se sumaron a las conversaciones.
“A medida que esto camine no tengo dudas de que se van a sumar más gremios”, expresó y agregó: “La situación es compleja en el país y también en nuestra provincia. El gobernador fue a sacarse una foto con el presidente para apoyar las decisiones que toma este gobierno. Y nosotros no vamos a tolerar medidas que tengan que ver con la quita de derechos a los trabajadores. Por eso tenemos que estar unidos”.
Todos juntos
Entre las medidas adoptadas por el gobierno nacional, la confirmación de avanzar con una reforma laboral motorizó a muchos sectores del gremialismo local. Alberto Fantini, secretario general del Sindicato de la Carne de Rosario, reconoció que las conversaciones para la unidad vienen dándose de hace tiempo, pero remarcó que el contexto también propicia la unidad: “En este momento necesitamos estar juntos, no hay vuelta que darle. Los trabajadores necesitan que sus dirigentes estén juntos defendiéndolos”.
En diálogo con Rosario/12, el dirigente remarcó que el objetivo del gobierno es “debilitar al sindicalismo” para avanzar contra los derechos de los trabajadores. “Llegamos a un momento en donde todos los días hay una amenaza nueva hacia nuestras condiciones laborales. A pesar de estos años sin unidad, todos los gremios estuvieron a la altura para resistir. Ahora es el momento de estar todos juntos y por eso es importante unificar la lucha dentro de la CGT”, sostuvo.
“Tenemos que estar preparados y la única manera de hacerlo es estando juntos”, completó.

